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DIFERENCIAS TENUES

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La mujer no se pondrá ropa de hombre, ni el hombre se pondrá ropa de mujer, porque el Señor tu Dios detesta a cualquiera que hace tal cosa (Deuteronomio 22: 5).

Hace años, el canal MTV transmitía su cobertura de las vacaciones de primavera; ya sabes, nenas que usan diminutos bikinis, hombres sin playera, un desfile completo de la carne. Entre los videos musicales y tentadoras escenas de playa, mostraban segmentos de un concurso cuyo anfitrión no era otro sino Jerry Springer.

El concurso consistía en lo siguiente: de entre el público se escogían al azar parejas de chicos y chicas. Cuando sonaba una bocina, cada pareja corría locamente hasta colocarse detrás de una cortina, donde rápidamente intercambiaban sus ropas. El muchacho le daba a ella su short y playera (si traía una puesta). La chica le daba a él lo que fuera que trajera puesto. Tenían 30 segundos para volver a vestirse. Ganaban quienes se cambiaban más rápidamente.

Como podrás imaginar, la multitud se volvía totalmente loca cuando aparecían de nuevo. Este tipo de programas, que además no son únicos de MTV, implican algo mucho peor que mostrar cuerpos casi desnudos al aire. Los muchachos se vestían con ropas de mujer, y viceversa. Hasta que leí Deuteronomio 22 entendí lo mala que fue aquella conducta. Hombre y mujer nos creó Dios, y él quiere que mantengamos clara la diferencia.

En la época del antiguo Israel era habitual que en otras naciones, hombres y mujeres intercambiaran papeles y vestimenta. Dios rechazó esa conducta porque era una abominación para él, algo que le desagradaba intensamente. Le disgusta que un hombre se vista de mujer, o una mujer se vista como hombre, ya que es un derivado de la homosexualidad práctica, un pecado contra el cual Dios previno a los israelitas (Levítico 18 y 20).

Hoy es casi imposible saber si la ropa de algunos diseñadores de moda es para hombre o para mujer. No la uses. Sé la persona que Dios creó, un santo y honorable hijo o hija de Dios.

NO DEJES DE LEER

Deuteronomio 22-24

Cuando leas el pasaje de hoy, recuerda que las leyes que regulaban la vida matrimonial, por ejemplo, se relacionaban específicamente con los tiempos en que vivieron los israelitas.


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