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OBLIGADOS A PELEAR

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Los gabaonitas, por su parte, enviaron el siguiente mensaje a Josué, que estaba en Guilgal: «No abandone usted a estos siervos suyos. ¡Venga de inmediato y sálvenos! Necesitamos su ayuda, porque todos los reyes amorreos de la región montañosa se han aliado contra nosotros» (Josué 10: 6).

Los gabaonitas son de los peores engañadores de la historia bíblica. Están en los primeros lugares del Top Ten, apenas por debajo de Judas, que astutamente desempeñó el papel de discípulo de Jesús sin serlo verdaderamente. Ambos, Judas y los gabaonitas, debieron aprender sus trucos del mismísimo Satanás, que perpetró el mayor engaño de la historia de la humanidad en el Jardín del Edén.

¿Recuerdas a los gabaonitas de la lectura de ayer? Escucharon que los israelitas habían derrotado a cada nación que se había cruzado en su camino, así que decidieron no esperar lo inevitable. Se vistieron como vagabundos y dirigieron al campamento hebreo. Cuando los israelitas los interceptaron, les relataron una astuta y bien inventada historia.

«Venimos desde muy lejos, y somos pobres. No tenemos nada que comer -dijeron persuasivamente-. ¿Podrían darnos algo de comida? Por cierto, sabemos que ustedes son grandiosos. Sabemos cuán grande es su Dios, y no queremos guerra alguna contra ustedes. Siendo que vivimos tan lejos, ¿les importaría firmar un tratado de paz con nosotros?» (ver Josué 9: 8-13).

La Biblia dice: «Los hombres de Israel participaron de las provisiones de los gabaonitas, pero no consultaron al Señor» (vers. 14). Josué había hecho un trato con los gabaonitas, y tres días después descubrió que vivían muy cerca. Eran vecinos. Desde que era líder de Israel, esa fue la primera vez que Josué olvidó consultar primero a Dios. Más tarde los israelitas lamentaron su tratado con los gabaonitas, porque cuando cinco grandes reyes amorreos se levantaron para pelear contra los gabaonitas, los israelitas se vieron obligados a defenderlos. Tenían que honrar el acuerdo que habían hecho. ¡Obligados a pelear por un enemigo!

A veces tomamos decisiones precipitadas y hacemos amistad con las personas equivocadas. Cuando se meten en problemas, nosotros a veces terminamos en problemas. Pide a Dios ayuda para escoger tus amistades. Júntate con amigos que sean honestos, dignos de confianza y que amen a Dios.

NO DEJES DE LEER

Josué 10-12

Lee Josué 11 cuidadosamente. Si Dios peleaba por los israelitas, ¿por qué les pidió que combatieran ellos mismos? ¿Por qué no destruyó a los habitantes de Canaán con una plaga y dejó que los hebreos marcharan dentro de esa tierra sin problemas?


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