Regresar

EL PANORAMA COMPLETO, VOLUMEN I

Matutina para Android

Play/Pause Stop
Nunca quebrantaré mi pacto con ustedes; ustedes, por su parte, no harán ningún pacto con la gente de esta tierra, sino que derribarán sus altares. ¡Pero me han desobedecido! ¿Por qué han actuado así? (Jueces 2: 1, 2).

Si has leído la Biblia hasta este momento, el libro de Jueces señala un cambio en la relación de Dios con su pueblo. Desde que creó a Adán y Eva hasta que Israel finalmente entró a la Tierra Prometida, el Señor trató de rescatar a la humanidad del poder del pecado. Por eso escogió a Abraham y le prometió hacer de él una gran nación, Israel, como sería llamada después que Dios cambiara el nombre a Jacob. El Señor quería «ejemplos» que mostraran al mundo cómo vivir una vida santa. El mundo necesitaba un testigo, e Israel habría de serlo.

Dios rescató a su pueblo de la esclavitud egipcia con las catástrofes naturales más asombrosas que el mundo haya visto alguna vez. Dios quería que su pueblo fuera libre para adorarlo, libre para ser uno con él. Luego, el Señor le dio los Diez Mandamientos para enseñar las normas por las cuales habría de vivir. Mediante Moisés, Dios construyó un santuario para enseñar cuánto odia el pecado y cómo volver a tener una correcta relación con el Creador.

Para el tiempo que narra el principio de Jueces, los israelitas habían derrotado exitosamente a casi todos sus enemigos. Si hubieran tenido MTV en aquel entonces, sus casas habrían estado en MTV Cribs, programa que muestra dónde viven las grandes celebridades. Los israelitas habían llegado a cosechar tanto éxito que cambiaron al Creador por los dioses de las naciones impías que Israel no había logrado echar de Canaán.

¡Gran error!

En el libro de Jueces, Dios se molesta mucho con los israelitas, así que comienza a retirarles sus bendiciones (esto es lo que jamás querrías que Dios te hiciera). Pero Jueces no solo habla del Dios que condena a su pueblo, sino también de su amoroso perdón para con sus hijos. El nombre del libro hace referencia a los líderes especiales que Dios levantó para salvar a su nación. Sansón fue uno de ellos.

El libro de Jueces nos enseña que los pecados escondidos traen terribles consecuencias, pero también aclara que Dios no nos olvidará cuando nos portemos mal. ¡Él nos ama!

NO DEJES DE LEER

Jueces 1-3

Para entender el libro, tienes que leer Jueces 2: 1-19.


Envía tus saludos a: