Regresar

¿LAS CHICAS SON DÉBILES?

Matutina para Android

Play/Pause Stop
Barac le dijo: «Solo iré si tú me acompañas; de lo contrario, no iré» (Jueces 4: 8).

«Las chicas son débiles» Esto pensaba yo en la secundaria. Los chicos podíamos correr más rápido, saltar más alto y hacer todas las cosas que requieren fuerza física mejor que ellas. Claro, eran más lindas que nosotros, así que no alardeábamos demasiado.

A los hombres les gusta por naturaleza hacer esfuerzo físico. En general, no ves que las chicas se peguen unas a otras, se deslicen en patineta sobre las barandas de las escaleras y se den de patadas jugando futbol. Al menos esa era mi opinión hasta que conocía Hillary.

Era una chica, pero no parecía. Como algunos muchachos, Hilary vivía para los deportes de contacto, como el basquetbol y el futbol norteamericano. No era una «nena». Pienso que Hillary tenía otro «talento» que sobrepasaba todas sus otras habilidades. Golpeaba como un hombre. Algunas veces los chicos empujamos a las chicas, cosa que jamás deberíamos, pero en el caso de Hilary, bastaron un par de duros golpes de sus puños para convencernos de que no nos acercáramos a ella. Hombre, ¡nunca la volvimos a molestar!

No tengo idea de cómo era la profetisa Débora, pero estoy convencido de que no tenía las «armas» de Hillary. Sin embargo, un rudo general de cuatro estrellas se negó a ir a la batalla sin ella. ¿Qué la hacía tan fuerte? Esa mujer confiaba en Dios y lo obedecía. Debido a que el general Barac se negó a pelear contra los cananeos sin Débora, ella le dijo: «¡Está bien, iré contigo! Pero por la manera en que vas a encarar este asunto, la gloria no será tuya, ya que el Señor entregará a Sísara en manos de una mujer» (Jueces 4: 9).

Sí, escuchaste bien. Una mujer sería la que mataría a uno de los más temidos enemigos de los israelitas. Se llamaba Jael. Como Débora, era valiente y estaba lista para que Dios la utilizara. Cuando él derrotó a los cananeos, el general Sísara escapó. Cuando se cansó, se detuvo en una tienda cercana para reponerse y esconderse de los israelitas; era la tienda de Jael. El resto, como se dice, es historia. Si te perdiste cómo termina la historia, lee el resto en Jueces 4.

Las chicas son fuertes, especialmente cuando siguen a Dios.

NO DEJES DE LEER

Jueces 4-6

Si has dudado alguna vez que Dios fe llama a hacer o no hacer algo en particular por favor lee Jueces 6. Gedeón era muy parecido a ti, Dios es paciente.


Envía tus saludos a: