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LOS MEJORES AMIGOS

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Si mi padre intenta hacerte daño, y yo no te aviso para que puedas escapar, ¡que el Señor me castigue sin piedad y que esté contigo como estuvo con mi padre! (1 Samuel 20: 13).

Si no te emocionaste después de la lectura de hoy pellízcate. Revisa tu pulso. Mójate la cabeza con agua fría. Los capítulos 19 al 21 de 1 Samuel son intensos.

Dios ha retirado su Espíritu del actual rey de Israel, Saúl, y su profeta Samuel ha ungido secretamente a David para que sea el siguiente monarca. Después de matar a Goliat y conducir a Israel hacia muchas victorias sensacionales sobre los filisteos, David se convierte en lo más genial de todo Israel después del queso en rebanadas. Eso molestó muchísimo a Saúl, y mandó matar a David. Parece el guión de una película.

Pero lo más genial de esta historia es la gran amistad que se desarrolla entre Jonatán, el hijo de Saúl, y David, el más grande guerrero de Saúl, a quien el rey tan desesperadamente quería matar.

Yo tengo amigos. Tú también tienes, te lo apuesto. Mis amigos son muy especiales para mí. Uno de ellos me llama cada semana para averiguar cómo estoy. Es una persona muy ocupada, pero nunca se olvida de llamar. Tengo otros amigos con los que puedo contar en caso de que necesite algo. Pero no tengo muchos a quienes pueda confiar mi vida.

La Biblia no nos dice si David se sintió así cuando por primera vez conoció a Jonatán. Sin embargo, Jonatán rápidamente probó que era digno de la confianza de David. Jonatán sabía que Saúl quería matar a David, y se negó a colaborar. Se inclinó ante David. «¿Morir tú? ¡De ninguna manera! -respondió Jonatán-. Mi padre no hace nada, por insignificante que sea, sin que me lo diga» (1 Samuel 20: 2). Jonatán se había ofrecido voluntariamente para ser el espía de David en la casa de Saúl.

Saúl sospechó que Jonatán ayudaba a David y un día, mientras cenaban, Saúl explotó porque Jonatán defendió a su amigo. El rey echó mano de su lanza y la arrojó a su hijo, fallando apenas. Pero ni aun esto detuvo a Jonatán de cumplir su pacto de advertir a David cuando corría peligro. Por su amistad, David fue capaz de escapar de Saúl. Jonatán estaba dispuesto a sacrificar su propia vida por la de su amigo.

NO DEJES DE LEER

1 Samuel 19-21

¿Qué te enseña la lectura de hoy sobre el peligro de los celos?


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