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¡DÉJALO ASÍ!

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¿Pues quién es Dios, si no el Señor? ¿Quién es la roca, si no nuestro Dios? (2 Samuel 22: 32).

El rey David es el mejor músico y compositor de todas las Escrituras. ¡Ay! Ignora lo que acabo de decir, Dios es el mejor músico y compositor en la Biblia, porque él concede el talento a los insignificantes seres humanos. Pero entre los hombres, David es insuperable.

Después de muchas y muy duras luchas, David aprendió que Dios es el único digno de alabanza. ¿Piensas que se equivocaba? Mejor medita en la historia de Woo-Suk Hwang, de Corea del Sur. John C. Maxwell, gurú de todo lo que hay que saber sobre liderazgo, relató la historia de Hwang en su libro El talento nunca es suficiente.

Maxwell advirtió que la posición de Hwang en la cumbre de la medicina parecía casi segura. Una edición de la revista Tine en 2004 informó: «Hwang y su equipo de la Universidad Nacional de Seúl se convirtieron en los primeros científicos en clonar embriones humanos capaces de producir células madre, las que quizá algún día curen incontables enfermedades». Eso no suena muy impresionante, pero Hwang y su equipo se las arreglaron para lograr algo que ningún otro científico en el mundo había conseguido. ¿O no?

La fama de Hwang creció tanto que el Ministerio de Ciencia y Tecnología de Corea del Sur lo llamó «El científico supremo». Era «el» hombre. Pero comenzaron a surgir dudas poco tiempo después del descubrimiento de Hwang. Algunos de sus colaboradores cuestionaron sus procedimientos, y posteriores investigaciones demostraron un fraude. No había clonado embriones humanos.

La caída de Hwang desde la cima fue vertiginosa. Cuando se le preguntó por qué había falsificado sus descubrimientos, dijo: «Estaba cegado por el trabajo y mi obsesión de alcanzar el éxito». Hwang había sido pobre y trabajó mucho durante toda su vida para alcanzar la grandeza. Cuando estuvo cerca de su meta, su deseo de ser reconocido hizo que sacrificara su integridad.

Dios es el único que sabe recibir alabanzas. Esto no significa que debamos ignorar a las personas que hacen grandes cosas, pero la alabanza es como un perfume. Se usa un poco y nunca se bebe.

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2 Samuel 22-24

¿Qué piensas que quiso dar a entender el rey David cuando cantó: «[Dios] da a mis pies la ligereza del venado» (2 Samuel 2: 34)?


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