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LA OFICINA DEL CENSO

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Satanás conspiró contra Israel e indujo a David a hacer un censo del pueblo (1 Crónicas 21: 1).

Dwain, yo no quiero llenar esta cosa -dijo Sherelle, una amiga mía-. ¡Odio estas cosas! ¿Por qué necesitan tanta información? -gritaba.

-Déjame ver -contesté, estirando el brazo. Sucedió que la oficina del censo de los Estados Unidos había elegido el hogar de Sherelle para que llenara una encuesta. Cada diez años, la Oficina del Censo hace un conteo aproximado de la población del país. El censo registra cuántas casas se construyen año tras año, y quién vive en ellas. El gobierno quiere saber la edad, el sexo y el origen étnico de cada persona en cada área geográfica. El breve formulario que recibe la mayoría de la gente se refiere a esa información general. Pero el gobierno también tiene un formulario extenso. Sherelle recibió ese.

Dicho formulario busca recabar información detallada, así como el valor de la propiedad que alguien posee, la cantidad de habitaciones, las instalaciones de plomería y cocina, el estado civil de los propietarios, el lugar de nacimiento, el lugar de trabajo, los ingresos familiares, y eso para empezar.

Con seguridad se trata de un chorro de información, pero el gobierno «dice» que lo usa para determinar, por ejemplo, si una comunidad necesita una calle nueva. Sherelle no estaba convencida.

El rey David, como el gobierno estadounidense, creyó que era una buena idea hacer un censo de los combatientes en Israel. De hecho, Satanás le dio la idea. El rey se sintió orgulloso tras despachar a numerosos enemigos, por eso quería hacer un conteo de sus fuerzas. Ordenó el censo para demostrar cuán poderoso era. Dios no estaba impresionado.

«Dios también la consideró como algo malo, por lo cual castigó a Israel» (1 Crónicas 21: 7). Lee el resto de 1 Crónicas 21 para que sepas cuáles fueron esos castigos. Dios le dijo a David lo siguiente: «Tú y los ejércitos de Israel no ganaron ninguna batalla. Fui yo. Por lo tanto, no te andes pavoneando como si hubieras hecho algo».

El rey David aprendió de esa terrible manera que las victorias en la vida vienen de Dios.

NO DEJES DE LEER

1 Crónicas 19-21

¿Dónde ves la misericordia de Dios en 1 Crónicas 21? ¿Qué te dice esto acerca del Señor?


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