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¿QUÉ TIENES EN LA MENTE?

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Al de carácter firme lo guardarás en perfecta paz, porque en ti confía (Isaías 26: 3).

«Ando por la calle, fumo, trago ginebra y jugo, tranquilo, con mi mente en mi dinero y mi dinero en mi mente».

No creo que hayas escuchado la canción de la que tomé esas palabras, y qué bueno. Fue uno de los primeros éxitos del rapero Snoop Dogg hace varios años. Por cruda que sea la letra, Snoop fue profético en una cosa: La mayoría de las personas tienen el dinero en su mente y su mente en el dinero.

Amanda Congdon, una de las bloggers más famosas de la Web, viajó por todos los Estados Unidos para encontrar algo que tuvieran en común la mayoría de los ciudadanos. Después la entrevistó el escritor y columnista Guy Kawasaki para su blog. Esto dijo Congdon.

Los norteamericanos están obsesionados con el dinero. Sé que no es noticia, pero luego de manejar por todo el país, y ver con mis propios ojos tantos estilos de vida radicalmente diferentes, fue fascinante comprobar que a todos los norteamericanos parecía preocuparles una cosa nada más: a dónde se iba el dinero, en qué se gastaba, cuánto estaban ahorrando, etcétera, etcétera. Esto me abrió los ojos. Sin importar que fueran ricos o pobres, o de clase media, todo mundo parecía tener dinero en el cerebro.

Tú y yo conocemos a mucha gente que no piensa en dinero todo el tiempo, ¿cierto? ¿Cuántas de esas personas que pensamos que no están obsesionadas con el dinero podrían sobrevivir sin él durante un tiempo? Muy pocas.

Nos obsesiona el dinero porque para nosotros significa seguridad. Como el apóstol Pablo escribió al joven Timoteo: «El amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sin sabores» (1 Timoteo 6: 10). Pablo tenía razón.

La Biblia nos dice que hay algo mejor en que podemos pensar: Dios.

Cuando él ocupa el primer lugar en nuestra mente, hay paz en nuestras vidas, y eso vale más que todo el dinero del mundo.

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