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SUEÑO PROFUNDO

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El Señor ha derramado sobre ustedes un espíritu de profundo sueño; a los profetas les cubrió los ojos, a los videntes les tapó la cara (Isaías 29: 10).

¿Sabías que durante una noche de sueño normal, una persona pasa por cinco etapas de descanso? Cada una dura aproximadamente entre 90 y 100 minutos. En las primeras dos etapas, la persona puede despertarse fácilmente. El ritmo cardíaco baja, los ojos se mueven más lentamente hasta detenerse, la respiración también baja.

La tercera etapa y la cuarta ofrecen un sueño más profundo. Este es el que tu cuerpo tanto anhela después de que te has desvelado tanto por estudiar para tus exámenes, o actualizar tu Facebook. No duermes realmente hasta que llegas a estas etapas. Es entonces cuando tu cuerpo empieza a recuperarse y prepararse para el siguiente día. Si entras de repente a la habitación cuando tu hermano o hermana está en la tercera etapa o la cuarta, probablemente escucharás cosas que no entenderás. ¿Quién no ha pasado por eso, verdad?

La quinta etapa es llamada MOR (movimientos oculares rápidos). ¡Así es! Tus ojos empiezan a moverse con rapidez, y generalmente tus extremidades se quedan quietas. En esta etapa sueñas que diriges a las Naciones Unidas, y que gente de todas partes del mundo te pregunta cuál es tu plan para enfrentar la próxima gran crisis mundial. El sueño MOR, si lo alcanzas, es el punto culminante de una buena noche de descanso. ¿No puedes recordar tus sueños? Será que no duermes lo suficiente.

Cuando Dios, por medio de Isaías, dijo que pondría a Judá a soñar profundamente (Isaías 29: 10), probablemente hablaba de la tercera etapa o la cuarta. No es que el Señor iba a poner a toda la gente a roncar en medio de la calle, ¡no! Sino que Judá andaría a tientas, incoherentemente, por la ausencia de profetas. Ellos eran los ojos espirituales de Judá, que le permitían ver y comprender las advertencias y los tiempos de Dios.

Aunque a la nación la despertaría una inminente destrucción, y así fue después de que el rey asirio Senaquerib invadió Judá en 701 d.C. (Isaías 37), estaría todavía somnolienta y desprevenida.

¿Qué nos dice esto acerca de escuchar y obedecer las advertencias de Dios?

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Isaías 28-30

¿Qué nos dice Isaías 29:15, 16 sobre el comportamiento de Judá en ese momento?


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