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EL CASTIGO DEL SACERDOTE PASUR

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Cuando el sacerdote Pasur hijo de Imer, que era el oficial principal de la casa del Señor oyó lo que Jeremías profetizaba, mandó que golpearan al profeta Jeremías y que lo colocaran en el cepo ubicado en la puerta alta de Benjamín, junto a la casa del Señor (Jeremías 20: 1, 2).

Hace dos días leímos cómo Jeremías se enojó con Dios y lo llamó tramposo. Eso fue antes de que lo arrestaran, golpearan, encerraran y expusieran a la vista de todos en una plaza. De mi parte, yo estaría ansioso de ver qué diría Jeremías a Dios después de ese grave error.

Pasur, el sacerdote del Templo judío, sintió que el joven Jeremías lo había insultado. ¿Podrías culparlo? Jeremías venía de Tofet, al que Dios lo había enviado a profetizar. El joven no paró en un hotel para darse una ducha, de ninguna manera. Fue directo ante al patio del Templo donde se había reunido una gran multitud, y dijo: «Así dice el Señor Todopoderoso, el Dios de Israel: “Como esta ciudad y todos sus pueblos vecinos se han obstinado en desobedecer mis palabras, voy a mandarles toda la calamidad que les había prometido”» (Jeremías 19: 15).

Las palabras de Jeremías fueron como una nube negra en un día soleado. Muchos de los que estaban ahí ya habían escuchado hablar sobre ese muchachito que siempre decía cosas negativas. Pero ahora lo escuchaban por primera vez, y no les gustó lo que oyeron.

Cada vez que leo Jeremías 20 me pregunto: ¿Por qué Pasur se enojó tanto por las que, según él, eran locuras de un don nadie? Jeremías no era famoso, sus padres no eran personas importantes y mucho menos reconocidas en Jerusalén. Entonces, ¿por qué las palabras de Jeremías afectaron tanto a toda la gente que lo escuchó?

Las palabras de Jeremías eran muy efectivas porque eran la verdad. Toda persona que hace lo malo se enoja siempre que escucha a alguien que vive y habla la verdad con libertad. El Espíritu Santo reposaba en cada palabra de Jeremías.

Si Pasur pensó que la dureza con la que trató a Jeremías iba a debilitar la voluntad del joven profeta, ¡se equivocó muchísimo! Lee Jeremías 20: 4 para que veas lo que Jeremías dijo a Pasur al día siguiente.

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Jeremías 19-21

¿Qué le rogó Sedequías a Jeremías? Jeremías 21: 2-6. ¿Cómo respondió Jeremías al rey? ¿Era sincero su deseo de perdón?


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