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DÍA DE ENTRENAMIENTO

Matutina para Android

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Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los que tienen lepra, expulsen a los demonios. Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente (Mateo 10: 8).

¿Ya leíste Mateo 9? Sé que nos toca estudiar los capítulos 10 al 12, pero hay algo en Mateo 9 que realmente no te puedes perder, Nota que la primera persona que Jesús levantó de los muertos fue una niña. Cristo resucita a los chicos, Por lo tanto, no importa que te sientas como cadáver ni cuántas personas te hayan hecho a un lado. Jesús puede darte vida de nuevo, ¡créelo!

Bueno, tenía que sacármelo. ¡Mateo 9 siempre me conmueve!

Por otro lado, tenemos Mateo 10. No puedes leer este capítulo sin sentir «cosquillas». A mí me pone la piel de gallina.

Este es el escenario. Jesús juntó a sus discípulos y empezó a hablarles.

-Ustedes han estado conmigo desde hace tiempo -comenzó-. Han visto lo que Dios hace por medio de mí.

Todos asintieron con la cabeza. La Biblia no lo dice, pero casi estoy seguro de que Pedro lo interrumpió:

-¡Oh, sí! ¡Contigo no se juega, eres temible!

Es lo que yo hubiera dicho, y Jesús me hubiera recordado inmediatamente que él nada tenía de «temible». Claro, hubiera tenido razón.

-¡Ahora les toca a ustedes, compañeros! Les dije que la cosecha está lista, pero no hay suficientes personas que recojan los granos [Mateo 9: 35-37]. Bien, andando, muchachos, hora de ir a cosechar.

Los discípulos estaban confundidos. ¿Qué había querido decir?

-Quiero que sanen a los enfermos, resuciten muertos, sanen leprosos, expulsen demonios y le den a la gente lo que yo les he dado a ustedes -los discípulos no podían creer lo que oían.

«¿Quieres decir que hagamos lo que TÚ haces?», exclamaron casi al mismo tiempo.

-Así es -dijo Jesús-. Tienen el poder. Este es su día de entrenamiento. Usen lo que tienen y hagan lo que Dios quiere.

Mira, Dios te ha dado poder para que cambies el mundo. No lo dudes, tienes una función especial que desempeñar en la tarea de conducir a los perdidos a los pies de Jesús. Si tienes ganas, él te usará como a sus discípulos.

NO DEJES DE LEER

Mateo 10-12

¿Iba a ser fácil que los discípulos dieran testimonio? Mateo 10: 16-19.


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