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UNA OVEJA

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¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará las noventa y nueve en las colinas para ir en busca de la extraviada? (Mateo 18: 12).

No tienen garras ni colmillos afilados, ni el fuerte olor de un Zorrillo, la velocidad de un leopardo, las espinas de un puercoespín, la mordida de una serpiente, la patada de un burro, la persistencia de una hormiga, los cuernos de un toro, el rugido de un león, la agresividad de un tigre.

No. Las ovejas no tienen mucho a su favor. De hecho, su mejor defensa es su característica más peligrosa, seguir a los demás. Ninguna historia ilustra esta idea más claramente que la que encontré hace pocos años:

Sucedió en Estambul, Turquía, en julio de 2005. Varios pastores cuidaban a sus ovejas que pastaban en una ladera. Después de haber pasado toda la mañana evitando que las ovejas se dispersaran, decidieron tomar un receso para desayunar algo. (Mala idea.) Estaban comiendo tranquilamente cuando alguien notó algo curioso. Parecía que el gran rebaño que habían llevado a la ladera desaparecía frente a sus ojos. Entonces uno de los hombres se acercó para ver y se dio cuenta de que las ovejas caminaban lentamente hacia el borde de un precipicio. «¿Qué está pasando?», pensaron asustados.

Los pastores se levantaron de un salto y corrieron hacia las ovejas. Para su horror, vieron que las ovejas caminaban inocentemente rumbo a su muerte. De hecho, cuando los pastores llegaron, más de 1500 ovejas ya habían saltado al acantilado. Había un montículo de ovejas muertas en el fondo del precipicio que amortiguaba la caída de las otras. ¿Lo puedes creer? ¡Pero fue cierto!

De todos los animales que Jesús pudo usar para compararnos, escogió las ovejas, y no fue una simple ocurrencia. Sabía que al igual que las ovejas, los seres humanos tendemos a alejarnos y saltar hacia precipicios. Piensa un momento. Hoy en Estados Unidos, uno de cada cuatro adolescentes tiene una enfermedad de transmisión sexual. ¿Por qué los chicos y las chicas siguen sin esperar hasta el matrimonio? Es como saltar a un precipicio, ¿no crees?

Jesús sabía que somos así, y por eso nos prometió que dejaría todo y vendría a rescatarlos.

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Mateo 16-18

¿Cuál dijo Jesús que era el secreto para alcanzar la grandeza? Mateo 18: 1-4.


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