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CÓMO DUELE CRECER

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Entonces intervinieron algunos creyentes que pertenecían a la secta de los fariseos y afirmaron: «Es necesario circuncidar a los gentiles y exigirles que obedezcan la ley de Moisés» (Hechos 15: 5).

¿Has notado cuánto se entusiasman los nuevos creyentes? Van a todos los servicios y se ofrecen para ayudar en lo que sea. Hablan de su nuevo amor por Jesús con cualquiera que los escuche, e incluso con los que no quieren oírlos. Los nuevos creyentes son especiales, ¿no lo crees?

Cuando Darryl (nombre cambiado) decidió entregar su corazón a Jesús, todo el mundo se emocionó. Los miembros de su familia que habían orado durante años para que dejara de fumar, beber y salir de juerga se veían muy felices cuando se bautizó. No hubo ojos sin lágrimas en la iglesia ese día.

Darryl era un apasionado de Dios. Nunca lo veías sin su Biblia. En lugar de salir a divertirse los fines de semana, testificaba del Señor. La llama de su pasión brilló con intensidad durante unos cuantos meses, pero un día se reencontró con una chica con la que solía divertirse. Comenzaron a verse nuevamente y no pasó mucho tiempo antes de que Darryl comenzara a faltar a los cultos de la iglesia. Surgieron rumores de que otra vez se drogaba. La gente de la iglesia habló de él, pero pocos hablaron con él.

¿Conoces personas como Darryl, que entregan sus corazones a Dios y luego se alejan después de un tiempo? En Hechos 13 al 15 encontramos a varios Darryls. Al mismo tiempo que Pablo y Bernabé viajaban para compartirlas buenas nuevas de que Jesús había muerto, resucitado y limpiado nuestros pecados, muchos que no eran creyentes entregaban sus corazones a Dios. El amor de Jesús tocó a estos nuevos seguidores, pero muchos tenían todavía ciertas ataduras. Algunos adoraban a dioses griegos como Artemisa, Zeus y Hermes. También comían alimentos exóticos, y tenían otras desagradables costumbres.

Los creyentes judíos no iban a aceptarlos hasta que guardaran las leyes que Moisés había dado a los israelitas cuando se preparaban para entrar a la Tierra Prometida. (¿Recuerdas Deuteronomio?) Era una barrera difícil de superar para los nuevos creyentes.

Pablo, Bernabé y Pedro lucharon para quitar a los nuevos conversos el yugo de los judíos. Presentaron su caso a la iglesia en Jerusalén y se llegó a un acuerdo. Lee en Hechos 15: 19 cómo se resolvió el conflicto. ¡Los gentiles de todos lados no cabían de alegría!

NO DEJES DE LEER

Hechos 13-15

¿Cuál fue la discrepancia que tuvieran Pablo y Bernabé? Hechos 15: 36-41. ¿Te parece una buena manera de resolver los conflictos entre creyentes?


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