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¿TIENES CARÁCTER?

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A eso de la medianoche, Pablo y Silas se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios, y los otros presos los escuchaban (Hechos 16: 25).

En su libro El talento no es nunca suficiente, John C. Maxwell, el gurú del liderazgo, nos cuenta la historia de un antiguo jugador de golf llamado Bobby Jones. Muchos lo consideran el mejor jugador de todos los tiempos y, aunque el golf ha cambiado mucho, Bobby Jones fue el Tiger Woods de su época.

Jones aprendió a jugar a muy temprana edad. Comenzó a jugar a los cinco años y ganó su primer torneo a los seis. A los doce ya ganaba torneos en contra de adultos. El joven Bobby parecía estar encaminado hacia la grandeza, excepto por un detalle fatal, su mal carácter. Maxwell escribe que Jones recibió el sobrenombre de «lanzador del palos» por su costumbre de arrojar su palos de golf cuando fallaba un golpe crucial.

Años después, Bobby Jones llegó a las finales del Abierto de los Estados Unidos, probablemente el torneo de golf más respetado después del Masters. Lanzó su pelota a la grava fuera de la calle; luego, mientras se preparaba para dar el siguiente golpe, tocó la pelota por error. Si has visto golf alguna vez, sabes que tocar así la pelota significa que pierdes el golpe. Esto es terrible cuando te juegas la vida en una final. Nadie lo había visto tocar la pelota, ni siquiera los jueces.

Bobby Jones, el mismo que hubiera perdido el control, capaz de cualquier cosa para ganar, ese día hizo algo diferente. Rápidamente dijo a los jueces lo que había hecho. Pero como ellos no habían visto la infracción, le dijeron que era su turno. Podía seguir jugando como si nada hubiera pasado, o perder su turno, Bobby Jones eligió perder su turno. También perdió el Abierto, por un golpe, Jones superó su mal temperamento al punto que llegó a ser conocido por la grandeza de su juego limpio. Cada año, la Asociación de Profesionales de Golf en Estados Unidos otorga el premio Bob Jones al espíritu deportivo.

El carácter se forma cuando decidimos defender lo que es correcto aun cuando pueda costarnos mucho. Como leímos en Hechos 16, Pablo y Silas permanecieron fieles a Dios a pesar de que los desvistieran, azotaran y encarcelaran. Aun sangrantes y quebrantados, cantaron y alabaron el nombre de Dios. Se necesita carácter para resistir la tormenta.

NO DEJES DE LEER

Hechos 16-18

¿Quiénes eran los bereanos y qué fama tenían? Hechos 17: 10, 11.


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