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¿EN SERIO?

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Todos deben someterse a las autoridades públicas, pues no hay autoridad que Dios no haya dispuesto, así que las que existen fueron establecidas por él (Romanos 13: 1).

En malas manos, Romanos 13 es un arma mortal. Muchos tiranos han usado este capítulo para justificar algunos de los métodos de tortura más brutales que ha conocido la humanidad. También lo han usado gobernantes para oprimir a la gente que se atreve a reclamarles por sus delitos. A cualquier dictador le conviene aprovecharse de versículos como estos:

Todo el que se opone a la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido. Los que así proceden recibirán castigo. Porque los gobernantes no están para infundir terror a los que hacen lo bueno sino a los que hacen lo malo. ¿Quieres librarte del miedo a la autoridad? Hazlo bueno, y tendrás su aprobación, pues está al servicio de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, entonces debes tener miedo. No en vano lleva la espada, pues está al servicio de Dios para impartir justicia y castigar al malhechor (vers. 2-4).

¿Será que Pablo, cuando escribió a los creyentes judíos que vivían bajo la opresión romana, les dijo que simplemente obedecieran a los romanos y punto? Recuerda que los sacerdotes judíos animaron a las autoridades no religiosas para que persiguieran a Pablo. Si el apóstol decía a los creyentes que obedecieran al césar, el emperador romano, ¿por qué este luego lo mandó matar?

En Romanos 13, Pablo se refiere a las autoridades espirituales que dirigen a la iglesia. Quería que los creyentes romanos vieran que Dios pone a los líderes de su iglesia, y debemos seguirlos como ellos siguen a Cristo. He estado en iglesias donde algunos miembros tenían diferencias personales con sus dirigentes, y les «echaban tierra». Pablo dijo que deberíamos esforzarnos para cooperar con nuestros líderes. Si se equivocan, no debemos seguirlos ciegamente. Hay que tratarlos con amor, como queremos que nos traten a nosotros; no justifiquemos sus errores, pero tampoco los usemos para destruirlos. Nos toca darles la oportunidad de arrepentirse y ser restaurados, la misma segunda oportunidad que desearíamos tener si metiéramos la pata.

¿El mensaje de Pablo? La iglesia de Dios debería ser un lugar de orden que defina el amor.

NO DEJES DE LEER

Romanos 13-16

¿Cómo hacer con otros miembros que son débiles? Romanos 15: 1-6.


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