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GUERRA DE COMIDA

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Golpeo mi cuerpo y lo domino, no sea que, después de haber predicado a otros, yo mismo quede descalificado (1 Corintios 9: 27).

La primera carta a los Corintios se pone intensa. En los próximos capítulos, el mensaje de Pablo se concentra en los asuntos más candentes de la iglesia de Corinto: lo sagrado del matrimonio y de todas las relaciones íntimas, y la voluntad de sacrificar ciertos derechos individuales para fortalecer a los miembros más débiles.

Las malas acciones relacionadas con la sexualidad en Corinto habían afectado mucho a la iglesia. La gente soltera no se cuidaba y en los matrimonios había infidelidad. (Por favor lee 1 Corintios 6: 12-19, los consejos de Pablo sobre la pureza, ¡son imperdibles!) Luego hubo otra controversia en la iglesia de Corinto que ocupó la atención de Pablo. Esto sucedía:

Cuando se realizaba en los templos un sacrificio en honor a un dios, el que sacrificaba preparaba con parte de la carne un banquete para sus amigos. Otra parte era presentada ante el ídolo y dada a los sacerdotes, con frecuencia ellos la vendían y así llegaba al mercado carne de animales sacrificados a los ídolos.*

Los creyentes de Corinto querían saber si estaba bien comer carne que se había ofrecido antes a los ídolos. ¿Qué hacer si se la servían en casa de algún amigo?

De seguro te preguntas qué puede importarte esa guerra de comida antigua. Entiendo. Pero lo que la gente come es causa de mucha presión en la iglesia hoy. Algunos vegetarianos desprecian a los no vegetarianos, y no hablemos de los veganos. ¿La comida es importante para nuestra espiritualidad? ¡Por supuesto! Realmente somos lo que comemos, física y espiritualmente. Pablo quería que los nuevos creyentes pensaran en cómo lo que comían afectaba la fe de sus hermanos creyentes.

Tengan cuidado de que su libertad no se convierta en motivo de tropiezo para los débiles. Porque si alguien de conciencia débil te ve a ti, que tienes este conocimiento, comer en el templo de un ídolo, ¿no se sentirá animado a comer lo que ha sido sacrificado a los ídolos? Entonces ese hermano débil, por quien Cristo murió, se perderá a causa de tu conocimiento (1 Corintios 8: 9-11).

Pablo no quería que los creyentes con más conocimiento provocaran que los nuevos creyentes se tropezaran al comer cosas que se sentían comprometidos a no comer.

*Comentario bíblico adventista del séptimo día, Vol. 6, págs. 714, 715.

NO DEJES DE LEER

1 Corintios 7-9

¿Cuáles sacrificios hizo Pablo para ganar creyentes para Cristo? Lee 1 Corintios 9: 24-27.


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