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¿QUIÉN ERES TÚ?

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Pido también que les sean iluminados los ojos del corazón para que sepan a qué esperanza él los ha llamado, cuál es la riqueza de su gloriosa herencia entre los santos (Efesios 1: 18).

El robo de identidad se ha convertido rápidamente en el grave delito del siglo XXI. Equipos de hackers crean programas que navegan por Internet en búsqueda de computadoras vulnerables a ciertos programas, y así roban información privada. Algunas páginas de la red en las que entras están diseñadas para copiar tu información sin dejar huella. Los delincuentes pueden ser tus vecinos o vivir en otro continente y ni te enteras.

¿Qué hacer cuando roba tu identidad, no un niñito genio de Rusia, sino alguien a quien amas? Una mujer compartió su historia en una página de Internet para alertar a otras personas del peligro del robo de identidad. Dijo lo siguiente:

Acabo de regresar de mis vacaciones en Las Vegas y me enteré de que mi hermana había usado mi tarjeta de crédito (gastó 584 dólares), y además había cometido varios fraudes usando mi nombre. Ella ya no vive en la ciudad donde yo vivo, y no recibí alguno de los artículos que fueron cargados a mi cuenta. No voy a pagar por algo que no compré. Ya está en prisión por usar nombres falsos, y yo hice una denuncia en su contra.

Como si fuera poco, la semana pasada, abrí mi correspondencia y encontré una carta del banco, avisándome que me habían rechazado el préstamo para mi casa, pues ella había robado mi identidad. Hoy me tomaron las huellas digitales y voy a enviar la información a la policía de Las Vegas. ¡Es increíble el daño que me hizo mi hermana!

Creo que hay un caso de robo de identidad aun peor que el que acabo de mencionar. Satanás ha robado la verdadera identidad de la iglesia cristiana. La iglesia de Dios se ha convertido en una gran máquina de dinero, mediante la cual muchos predicadores usan a sus miembros para hacerse ricos. Si quieres saber cómo debiera ser la iglesia de Dios, Efesios es el libro para ti.

Pablo nos dice el propósito de Dios para la iglesia (Efesios 1: 15-23); también nos comunica cómo piensa Dios llevar a cabo su misión (2: 11; 3: 7). Pablo concluye con la promesa de que Dios prepara a su pueblo para vencer al enemigo (3: 10-20; 6: 12-20).

Efesios nos revela el propósito santo para el que Dios nos ha llamado a ti y a mí.

NO DEJES DE LEER

Efesios 1-3

¿Alguna vez te has imaginado cómo serías sin Jesús en tu vida? Efesios 2: 1-7.


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