Regresar

POR ÚLTIMA VEZ

Matutina para Android

Play/Pause Stop
Solo Lucas está conmigo. Recoge a Marcos y tráelo contigo, porque me es de ayuda en mi ministerio (2 Timoteo 4: 11).

El apóstol Pablo es uno de los superhéroes de la Biblia. Sobrevivió a varias golpizas y tres naufragios. Cuando finalmente había llegado a tierra firme después de su primer naufragio, una culebra venenosa lo mordió. Pablo se sacudió la serpiente y acercó a una fogata para calentarse. Aunque estuvo en prisión muchas veces por predicar el evangelio, nunca dejó de predicar. Pablo fue un superhéroe bíblico.

Pero déjame decirte que aun los superhéroes tienen días difíciles. Pablo escribió su segunda carta a Timoteo un poco antes de su muerte. Muy por el contrario de su primer encarcelamiento en Roma, cuando estuvo básicamente en arresto domiciliario, esta vez Pablo fue enviado a una oscura y fría mazmorra. Nerón, el emperador de Roma, había empezado una terrible persecución de la secta cristiana que Pablo y los demás apóstoles se habían esforzado en construir. Pablo y Lucas fueron capturados durante una redada. Esta última carta a Timoteo es uno de los fragmentos más emotivos de toda la Biblia, y se considera que fue el último mensaje que Pablo escribió. El viejo guerrero espiritual sabía que su tiempo estaba por llegar. Iba a morir, «Ya estoy a punto de ser ofrecido como un sacrificio, y el tiempo de mi partida ha llegado» (2 Timoteo 4: 6).

Antes de morir, Pablo quería animar a Timoteo a que se mantuviera fiel, a pesar de las tentaciones que padeciera (2 Timoteo 1). Quería que Timoteo fuera un hombre que pudiera exponer correctamente la Palabra de Dios (lee 2 Timoteo 2: 15). Quería que conociera bien la Biblia para que no lo perjudicara el torbellino de doctrinas extrañas que lo rodeaba. Quería que supiera que «toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra» (2 Timoteo 3: 16, 17). Aun cuando Pablo enfrentaba la muerte, aconsejó y guio a Timoteo.

Pablo transmitió mucho conocimiento a Timoteo, y en esta epístola pide algo a cambio. Como leerás hoy, muchos de los amigos de Pablo lo habían abandonado, y él simplemente necesitaba que lo animaran. Quería ver una vez más a Timoteo, Juan y Marcos para decirles adiós por última vez.

Cuando alguien se tome el tiempo de enseñarte, instruirte y quererte, haz lo que puedas por honrarle.

NO DEJES DE LEER

2 Timoteo

Pablo sabía que su vida había agradado a Dios. Lee lo que dice en 2 Timoteo 4: 7, 8.