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¿ALEGRÍA?

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Considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia (Santiago 1: 2, 3).

Llegamos al libro de Santiago. El autor de este libro es muy especial, y no solamente porque su obra está en la Biblia. La Escritura menciona cinco diferentes personas que se llamaron Santiago, pero el Santiago del que hablamos es el hermano de Jesús. Flavio Josefo, un gran historiador, informó que Santiago murió apedreado aproximadamente en el 62 d.C.

¿Puedes imaginar lo que vivieron los hermanos y las hermanas de Jesús? Los líderes judíos lo odiaron tanto, que lo mataron. Santiago, judío y con un hermano que la mayoría de la nación no veía con buenos ojos, supo lo que significa vivir bajo presión. Sin embargo, la presión no es siempre mala.

Los geólogos dicen que los diamantes se forman aproximadamente de 120 a 160 kilómetros bajo la superficie de la tierra, donde las temperaturas van de 100 a 3000 grados centígrados. Los diamantes se forman bajo una gran presión, y la actividad volcánica los saca a la superficie. La presión los forma y una tormenta de fuego los hace subir. Por eso cuestan tanto dinero y hay personas que matan por conseguir uno. Por esta razón, algunos joyeros codiciosos pagan un montón de dinero a caudillos y dictadores de África para poder conseguir tan preciadas piedras.

Se ha dicho muchas veces, pero es la verdad. Los seres humanos somos muy parecidos a los diamantes en bruto. Tenemos el potencial, pero no llegamos a ser todo lo que podríamos ser sin un poco de presión y unas cuantas tormentas.

El libro de Santiago está dedicado a ayudarte a ser lo mejor que puedas llegara ser. Sus consejos son muy prácticos. No es de los que discuten teología y doctrina, simplemente nos dice cómo vivir una buena vida cristiana. Nos explica los mandamientos de Dios, nos anima a obedecerlo y esperar los resultados.

Santiago comienza su libro diciéndonos que tomemos con alegría los problemas que se nos presentan. No es que a Santiago le gustaran los problemas, pero sí lo que las dificultades habían hecho con su fe y su confianza en Dios. Le gustaba la fortaleza que perseverar en la fe produce.

Si ahora mismo tienes alguna situación difícil, mantente firme. Dios te convertirá en algo hermoso.

NO DEJES DE LEER

Santiago 1-3

Si tú quieres saber cómo tratar a los ricos y a los pobres, lee Santiago 2: 1-9.


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