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Asombroso Creador

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El Señor había dispuesto un enorme pez para que se tragara a Jonás. Y Jonás pasó tres días y tres noches dentro del pez, Jonás 1: 17.

Es asombroso cómo Cristo, creador de todo lo que hay en la tierra, aprendió lecciones de su propia creación, y enseñó a sus discípulos lecciones del mundo natural. Por ejemplo: «Diariamente obtenía conocimiento de la gran biblioteca de la naturaleza animada e inanimada. El que había creado todas las cosas, era ahora un hijo de la humanidad y estudiaba las lecciones que su propia mano había escrito en la tierra, en el mar y en el firmamento» (E. G. White, La educación cristiana, pág. 386, énfasis añadido). El niño Jesús aprendía de su propia creación.

Fíjate en cómo Dios controlaba a la naturaleza: «El Señor dispuso entonces que una mata de ricino creciera por encima de Jonás, y que su sombra le cubriera la cabeza» (Jonás 4:6). De inmediato creció, y mucho.

Mientras Jesús dormía, se desató una tormenta. «Se levantó y dio una orden al viento, y dijo al mar: “¡Silencio! ¡Quédate quieto!”. El viento se calmó, y todo quedó completamente tranquilo» (S. Marcos 4: 39). Habló, y las olas obedecieron.

Jesús maldijo a la higuera: «“¡Nunca más vuelva nadie a comer de tu fruto!" [...] A la mañana siguiente pasaron junto a la higuera, y vieron que se había secado de raíz» (S. Marcos 11:14-20).

Otros textos bíblicos indican que Jesús alargó el día (Josué 10:12-14), dividió el mar Rojo (Éxodo 14:21) y convirtió el agua en vino (S. Juan 2: 1-9). Condujo a los hijos de Israel mediante una nube en el día y una columna de fuego en la noche (Éxodo 7-12). El último poder de Dios sobre la naturaleza que citaré me emociona más. Lo demostró a Moisés con la zarza ardiente: «El ángel del Señor se le apareció en una llama de fuego, en medio de una zarza [...] pero no se consumía» (Éxodo 3:2, énfasis añadido).

Jesús, el creador, tiene todo el poder del mundo. Cada día durante el resto del año, leeremos de nuestro asombroso Creador. Démosle honra, gloria y adorémosle por lo que ha hecho y hará por nosotros.


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