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Perlas preciosas

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El reino de los cielos también es semejante a un mercader que busca perlas finas, y al encontrar una perla de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró, S. Mateo 13: 45, 46.

Desde tiempos inmemoriales, las perlas han sido preciosas. No son abundantes y, en parte, por esa razón tienen tanto valor. Los moluscos, criaturas marinas que tienen conchas, como las ostras y las almejas, producen las perlas. La mayoría de las perlas se obtienen de las conchas de agua salada, pero algunas de las más costosas y finas han salido de moluscos de agua dulce, lo cual es rarísimo. La perla de agua dulce más famosa de Estados Unidos fue encontrada cerca de Patterson, Nueva Jersey, en 1857. Se la llama «perla reina».

Las perlas tienen su origen en alguna partícula extraña, como un grano de arena, que caiga dentro de la concha. El molusco siente molestias y trata de eliminar ese grano al cubrirlo con una secreción perlada que lo hace liso. Si el objeto quedó bien al interior del cuerpo, se convierte en una perla redonda o en forma de pera. Si se adhirió a la superficie interna de la concha, forma una perla semirredonda. Si se forma en los músculos del molusco, la perla tendrá una forma barroca.

Hemos de buscar la perla de gran precio, pero no en los emporios del mundo y por medio de los métodos mundanos. [...] Hay algunos que parecen estar siempre buscando la perla celestial. Pero no hacen una entrega total de sus malos hábitos. No mueren al yo para que Cristo viva en ellos. Por lo tanto no encuentran la perla preciosa. No han vencido la ambición no santificada y el amor a las atracciones mundanas. [...] Pero Cristo como perla preciosa, y nuestro privilegio de poseer este tesoro celestial, es el tema en el cual más necesitamos meditar (E. G. White, Palabras de vida del gran Maestro, págs.89, 90).

Si quieres encontrar la Perla preciosa para tu vida, tienes que disponerte a pagar el precio. Quizá tengas que abandonar cosas que te gustan. Pide a Dios que te ayude a encontrar a Jesús, «la perla preciosa», y dile que deseas entregar tu voluntad a la suya en tu vida hoy.


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