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Los animales hacen el bien

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¿Qué está permitido hacer en Sábado: el bien o el mal? ¿Salvar una vida o destruirla?, S. Marcos 3:4.

Ayer platicamos de las palomas mensajeras y cómo ayudaron a un grupo de soldados. Hoy examinaremos otros animales que ayudan a los humanos.

A diversos animales se les han enseñado habilidades que hacen la vida de la gente más alegre y sencilla. En ocasiones hasta salvan vidas. Un accidente automovilístico dejó a Robert Foster en Boston, Estados Unidos, paralizado del cuello hacia abajo. Perdió las ganas de vivir hasta que conoció a Hellion, un mono capuchino hembra, como esos que acompañan a los organilleros. Hellion aprendió a ayudar a Foster en su casa. Abre puertas, enciende las luces, pone música en el estéreo, saca comida del refrigerador y alimenta a Robert. También toma un empaque de jugo, le ensarta el popote y lo sostiene para que Robert pueda beber.

Hellion recoge objetos o los mueve según se lo pide Robert. ¿Cómo es que entiende? Pues la entrenaron para responder a una luz. Cuando Robert sostiene un dispositivo entre sus labios e ilumina un objeto, Hellion obedientemente realiza su tarea. Como recompensa por su buen trabajo recibe cápsulas sabor plátano que salen de un dispensador en el respaldo de la silla de ruedas de Robert.

También en Estados Unidos, la Marina usa marsopas para llevar herramientas al personal de un laboratorio sumergido 60 metros bajo el mar. Resulta más fácil que enviar a un buzo, y más rápido. Los leones marinos han aprendido a sumergirse y colocar ganchos a la cola de los cohetes que se han hundido hasta el fondo del mar, para que sea posible sacarlos. En el sur de Tailandia, los macacos ayudan a la gente de los pueblos a cosechar cocos de las altas palmeras.

Los animales han aprendido a relacionarse con sus amos en obediencia y casi siempre hacen lo que se les ha enseñado. Jesús nos ha enseñado mediante su Palabra y espera que respondamos positivamente. Pide hoy a Jesús que te ayude a responder diciendo «Sí, Señor».


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