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Hielo

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Ten confianza en el Señor ¡Ten Valor, no te desanimes! ¡Sí, ten confianza en el Señor!, Salmos 27:14.

Puedes caminar o patinar sobre su superficie, chuparlo y usarlo para conservar comida. Si le haces un agujero, por ahí puedes pescar. ¿Qué es? ¡El hielo! Cuando la temperatura del agua disminuye a menos de cero grados, comienza congelarse. Al formarse el hielo, se expande e incrementa su volumen por un onceavo. Es una de las razones por las que el hielo es más ligero que el agua y flota.

Hoy el hielo se usa para muchas cosas, pero sobre todas, conservar comida. Aunque en la época de la Biblia la mayoría de la gente casi nunca lo veía, el hielo es casi de primera necesidad en el mundo actual. Hace muchos años, los pobladores de América que vivían en clima frío usaban grandes serruchos para cortar enormes bloques de hielo de los lagos congelados. Los guardaban en cobertizos aislados con aserrín, llamados «casas de hielo». Además de enfriar las bebidas, se usa hielo para congelar leche y azúcar para hacer helado, atender heridas deportivas y conservar frescas muchas sustancias (como la insulina).

Pero el hielo también puede ser peligroso. Cuando se congelan las tuberías, el hielo en expansión puede romperlas. Los icebergs han hundido barcos; el más famoso fue el Titanic. Las carreteras congeladas causan accidentes y muertes; las banquetas cubiertas de hielo también pueden ser peligrosas. El hielo se forma en el agua de arriba hacia abajo, así que las formas de vida que se encuentran en el agua bajo el hielo, pueden sobrevivir. El hielo de hecho conserva algún calor en el agua más profunda. Si el hielo se formara desde el fondo de los lagos hacia arriba, la mayoría de las criaturas acuáticas moriría.

El hielo no era parte de la creación original de Dios. El pecado alteró el plan de Dios, pero él tomó esas alteraciones y les sacó buen provecho. En la vida tomamos muchas decisiones. Algunas son imprudentes y no las habríamos tomado de haber seguido los consejos de Dios. Sin embargo, él tiene el poder de anular las malas decisiones y hacerlas benéficas, si se lo pedimos. Pide a Jesús que entre a tu vida. Te dará calor con su amor. Invítalo a tu corazón. Que derrita la frialdad del pecado y llene tu vida con el calor de su amor Pídele que te ayude a irradiar su amor en todo lo que hagas hoy.


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