Regresar

La chorcha perdiz

Matutina para Android

Play/Pause Stop
Creyeron en Jesús muchos de los judíos que habían ido a acompañar a María y que vieron lo que él había hecho, S. Juan 11: 45.

La chorcha perdiz es un pájaro rechoncho del tamaño de un petirrojo. Es de color marrón y suele vivir donde haya arbustos gruesos, o en matorrales en zonas boscosas. También se la llama becada, sorda o gallinuela. Es difícil ver a las chorchas. Se las describe como misteriosas, furtivas y solitarias. De hecho, algunas personas ni siquiera creen que existe.

El pico de la chorcha es bastante largo para su tamaño, de seis a siete centímetros. Lo usa para sacar gusanos, su alimento principal, de la tierra. Una chorcha puede quedarse quieta y mirar fijamente a una persona con sus enormes ojos, y aun así nadie la ve. Sus colores le permiten mezclarse con su entorno.

La chorcha macho hace un baile aéreo especial para animar a una hembra a aceptarlo. Vuela verticalmente hacia espacio abierto. Planea por un instante, emite unos sonidos musicales y luego baja en picada al suelo. Una vez ahí, se escucha un sonido como de piiint, piiint, piiint. Son el macho y la hembra que se hablan. En ocasiones, dos chorchas hacen su baile de altura al mismo tiempo. En otras, dos machos vuelan uno hacia el otro. Uno esquiva y sigue su camino, para que el otro continúe con su ritual. Esto suele suceder al atardecer, no en las brillantes horas del día.

La hembra pone un conjunto de cuatro huevos marrones, moteados y amarillentos. Son difíciles de ver, así que tienen 60% de probabilidades de sobrevivir. Los huevos de aves como la codorniz tienen 30% solamente. Aunque las chorchas migran, vuelan bajo de noche, así que los humanos casi nunca las ven.

El instinto que Dios les dio, dice a las chorchas dónde pueden esconderse. Por el contrario, Jesús hizo toda su obra en campo abierto, nunca se ocultó, para que todos pudieran verlo y entender. Quiere que creamos en él. Pídele que te ayude especialmente en tu vida.


Envía tus saludos a: