Regresar

‘Oomingmak’

Matutina para Android

Play/Pause Stop
Cristo ha sido ofrecido en Sacrificio una Sola vez para quitar los pecados de muchos. Después aparecerá por segunda vez, ya no en relación con el pecado, sino para Salvar a los que lo esperan, Hebreos 9:28.

Nuestro título suena extraño, lo sé, pero así llaman los esquimales al buey almizclero. Oomingmak significa «los barbados».

Los bueyes almizcleros se han recuperado en Alaska, Estados Unidos. El último de los bueyes almizcleros silvestre fue visto a principios del siglo pasado. Con el deseo de que los bueyes almizcleros vivieran de nuevo en América, Estados Unidos adquirió 34 en Groenlandia y los transportó a Noruega. De ahí los llevaron a Nueva York, Seattle y por último, Alaska. Esos 34 formaron un rebaño en la sede de investigaciones de la Universidad de Alaska.

Estas criaturas se han estudiado exhaustivamente desde su llegada a Alaska. En 1969 fueron liberados los primeros bueyes almizcleros. Un investigador los observaba cuando notó que uno corría hacía él. Rápidamente pensó en cómo podía escapar al ataque, pero decidió quedarse quieto y, de ser necesario, esquivar al animal. Cuando el buey almizclero llegó a 15 metros de distancia del científico se detuvo, se arrodilló sobre sus patas delanteras y comenzó a retroceder. Después quedó claro que esa «mascota» solamente había querido que le acariciaran la cabeza.

Los bueyes almizcleros son relativamente bajos, con metro y medio de estatura. Tienen una piel larga y mullida que a veces llega hasta el suelo. Bajo esa piel tienen pelo como la seda; los científicos dicen que es ocho veces más caliente que la lana.

Para defenderse de agresores como lobos o gatos monteses, los bueyes almizcleros (generalmente en rebaños de 20 o 30) se agrupan en círculo, viendo afuera; los becerros quedan al interior del círculo. Así pueden repeler al atacante. Los depredadores suelen concentrarse en un solo animal hasta vencerlo. El método defensivo de los bueyes almizcleros no lo permite, así que están muy seguros ante los depredadores.

Así como los bueyes almizcleros han vuelto a su hogar original en Alaska, Jesús volverá a su hogar con su familia terrenal. Pide hoy a Dios que te ayude a regresar a tu hogar con él.


Envía tus saludos a: