Regresar

Bombarderos de alas rojas

Matutina para Android

Play/Pause Stop
Cumplan fielmente el mandamiento y la ley que les dio Moisés, (...) que amen al Señor y Dios de ustedes, que anden siempre en sus caminos y obedezcan sus mandatos, y que le Sigan y le sirva con todo el corazón y con toda el alma, Josué 22:5.

Una de las aves más comunes cuando ha terminado el invierno es el tordo sargento. El macho es negro con un abanico rojizo anaranjado en la coyuntura de sus alas. La hembra es marrón con rayas oscuras o negras, o manchas de color.

Con frecuencia me he preguntado por qué los machos de la mayoría de las especies de aves son tan coloridos, y las hembras tan apagadas. Creo que ya lo sé. En la mayoría de los casos, la hembra se sienta en el nido a incubar sus huevos. Sus colores le permiten confundirse con el nido y las ramas o el follaje, para que los enemigos no puedan verla fácilmente. Dios camufló a estas aves a propósito.

Al tordo sargento hembra le lleva seis días construir su nido. Lo fabrica con hojas de enea, encino y algodoncillo, entrelazándolas de cerca para que sean firmes y resistentes. Cuando termina el nido, la hembra pone de tres a cinco huevos. Solamente hasta que ha puesto el tercer huevo comienza a incubarlos.

Durante el periodo de construcción del nido e incubación de los huevos, el tordo sargento macho continuamente vigila los alrededores del nido. Alguien podría salir a caminar y escuchar que el tordo sargento suena la alarma varias veces, antes de volar en picada hacia la persona. Así es como dice: «¡Fuera de aquí!. Es mi territorio».

Los santos ángeles de Dios están a nuestro lado día y noche. Si alguno de los ángeles del diablo entra a nuestro territorio y se nos acerca, los ángeles de Dios nos protegen y dicen: «Esta persona me pertenece». Hay una constante batalla de ángeles por nosotros. ¿Quién ganará? Nosotros decidimos.

Ora para que Dios te ayuda decidirte y quedarte a su lado.


Envía tus saludos a: