Regresar

Camuflaje

Matutina para Android

Play/Pause Stop
Con la protección de tu presencia [...]; bajo tu techo los proteges, Salmos 31: 20.

Para muchos animales pequeños y aves, su colores su medio de sobrevivencia. Si Dios no los hubiera hecho con sus colores, no vivirían mucho tiempo. Dios pensó en todo al crear esta tierra, y me sorprende cada vez más cuando estudio su creación.

La variedad de colores que Dios usó fue más que accidental. El camuflaje era uno de los propósitos que tuvo en mente al dar colores a algunas de sus criaturas. Veamos.

La chocha americana, que anida en tierra, se confunde con las hojas muertas con que construye su nido, pone sus huevos y los incuba. Es muy difícil verla sentada en su nido. Los huevos, y luego los polluelos, son del mismo color que las hojas. Mezcla perfecta.

Los cervatillos, como sabrás, son de un color pardo rojizo con motas blancas por sus espaldas. Mientras se recuesta o merodea por los bosques, sus colores y motas se mezclan con la luz y las sombras de su entorno.

El avetoro lentiginoso tiene un largo cuello. Al colocarse entre las totoras, estira su cuello y apunta rectamente arriba con su pico; su color se confunde con las totoras. Ni los depredadores ni los peces que come saben que está ahí. Algunas polillas se ven iguales a las hojas o la corteza de un árbol. Lo mismo se aplica a algunas lagartijas y a varios insectos, como el insecto palo, que tiene el color y la apariencia de una ramita.

Dios ha planeado que estas criaturas usen sus colores y formas para camuflarse, y así protegerse y vivir. Dios también ha prometido protegernos del enemigo. Te invito hoy a que te arrodilles y agradezcas a Dios por su protección, y la pidas especialmente hoy.


Envía tus saludos a: