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La egoísta pepino de mar

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La tierra produjo toda clase de plantas: hierbas que dan semilla y árboles que dan fruto, Génesis 1: 12.

Una de las más interesantes criaturas marinas que he visto es la tusa, mejor conocida como pepino de mar. Pertenece al mismo grupo que otras criaturas marinas como los lirios, las estrellas y los erizos de mar, pero su cuerpo en forma de pepino es correoso y elástico. Como su cuerpo es principalmente músculo, puede estirarse bastante, o encogerse.

La tusa es una criatura adaptable. Algunas especies viven en aguas poco profundas; otras, en profundidades de hasta 9000 metros. Come plancton (pequeños organismos del océano). Asombrosamente, pueden comer 45 kilos de estas criaturitas microscópicas al año. Las tusas pueden ser de color negro, marrón oscuro, azul cielo, o anaranjado. Se conocen unas 1400 especies diferentes. La pepino de mar suele hacer su madriguera en la arena; hace un arco con su cuerpo y permite que solamente su cabeza y cola queden expuestas. Tiene su boca en la punta de su cabeza; puede tener diez o más tentáculos con los cuales come. Mientras los tentáculos flotan en el agua, atrapan al plancton que pasa por ahí. Uno por uno se insertan los tentáculos a la boca, para que la tusa los limpie y coma el plancton. Es un proceso continuo. La pepino de mar siempre está comiendo. Podrías decir que es egoísta, en el sentido de que recibe constantemente pero nunca da algo a cambio.

Podemos observar a estas criaturas y aprender de sus hábitos, para que nuestras vidas sean más significativas y valiosas. La tusa es como algunos cristianos que solamente quieren recibir la ayuda de Dios pero no están dispuestos a renunciar a sus deseos, y entregar su voluntad a él. Quieren que Dios conteste sus oraciones pero no quieren que él conduzca sus vidas. O tal vez son egoístas y se rehúsan a ayudar a su prójimo. Espero que sigas el pensamiento del versículo de hoy, y no seas como la pepino de mar. En verdad, es mejor dar que recibir. Mucha gente necesita una mano amiga. Puedes ser tú quien ayude y le dé ánimo. Pide a Dios que te ayude a encontrar hoy alguien a quien puedas ayudar.


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