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“Nanuk”

Matutina para Android

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¡Canten al Señor una canción nueva, pues ha hecho maravillas!, Salmos 98: 1.

Una vista pintoresca en el Ártico es la de un oso polar gigante en un campo de hielo. Los osos polares, que los esquimales llaman manuk, solían abundar por millares, pero los han cazado tanto por sus pieles que su población ha disminuido dramáticamente.

Una hembra no se reproduce hasta que tiene tres o cuatro años de edad. En cuanto comienza a aparearse, tiene oseznos cada dos años únicamente. Puede tener uno o dos, pero los gemelos son lo más común. Cuando la hembra está lista para tener sus oseznos, construye una madriguera en un banco de nieve a contraviento. Se calcula que la temperatura dentro de la madriguera es 40 grados más alta que la exterior. Ahí da a luz a sus oseznos; estas criaturitas de 600 gramos se acomodan en el cálido abrigo de pelo de su madre para conservar el calor y beber su leche. Los oseznos usualmente nacen en diciembre o enero.

¿Cómo conserva su calor un oso polar en el Ártico? Los científicos dicen que los osos polares tienen una gruesa capa de grasa aislante y una lana extremadamente densa, aceitosa e impermeable, cubierta de un abrigo de largos pelos. Cuando los científicos examinaron los pelos de oso polar bajo poderosos microscopios eléctricos, descubrieron que son huecos, transparentes, y tienen una lustrosa superficie interior. Especulan que el pelo puede transmitir energía solar a la piel negra del oso polar y así mantenerla tibia. ¿Creó Dios al oso polar con un sistema de calefacción? Diríamos que sí.

Dios es un gran creador, y pensó en todo. ¿Hubiéramos pensado nosotros en colocar al oso polar un sistema de calefacción, aunque fuéramos capaces de crear uno? Dios sí. Es otra razón por la que será fantástico estar en el cielo, donde podremos estudiar su maravilloso mundo. Agradece a Dios por su obra creadora maravillosa.


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