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Percas

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Dios, que da la semilla que se siembra y el alimento que se come, les dará a ustedes todo lo necesario para su siembra, y la hará crecer, y hará que la generosidad de ustedes produzca una gran cosecha, 2 Corintios 9: 10.

Uno de los programas de administración de peces más grande en muchos estados del medio oeste y el norte de Estados Unidos, es abastecer arroyos y lagos con percas. Siempre supe de las truchas, las lubinas y otros peces que solía pescar, pero ya era adulto cuando escuché hablar de las percas por primera vez. No había en la región de mi niñez. Las percas son de los peces soñados de los pescadores. Realmente no son fuertes pero oponen resistencia. Son peces carnosos y pueden pesar hasta nueve kilos.

Una de las razones por las que a los departamentos gubernamentales de recursos naturales les agradan estos peces, es que ayudan a mantener la limpieza de lagos y arroyos. No son carroñeras, como los bagres, pero sí son peces depredadores y ayudan, pues, a conservar el equilibrio de la naturaleza. Con toda la contaminación que hay en el agua, las percas ayudan notablemente a dar mantenimiento a los arroyos y lagos.

La gente que trabaja para los recursos naturales del estado atrapa percas hembras y machos durante su periodo de reproducción. Aprovechan los huevos de las hembras y los fertilizan con lecha de los machos. Esto se tiene que hacer en 60 a 90 segundos para que se produzcan más pececillos. Literalmente cientos de millones de esos pececillos vuelven a los arroyos. A muchos los comen otros peces u otras criaturas, así que el vasto número de pececillos colocados en el agua no necesariamente significa que habrá una población abundante de percas adultos. Una sola perca hembra puede poner 20 000 huevos de una sola vez. Eclosionan en 12 a 16 días. Cuando salen los pececillos, comen su yema durante varios días, y entonces, con fuerza suficiente, van a buscar comida solos. Ninguno de los padres los cuida luego de que los huevos queden depositados.

Tú y yo servimos a un Dios al que le interesamos. No se conforma con dejarnos y que nos desarrollemos como mejor podamos. Él está dispuesto a estar a nuestro lado mediante el Espíritu Santo y ayudarnos a desarrollarnos bien. Ora hoy; pide a Dios que envíe el Espíritu Santo para que esté a tu lado ahí mismo con tu ángel guardián.


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