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Yeso

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Ni tampoco perdonó Dios al mundo antiguo, sino que mandó el diluvio sobre aquellos hombres malos, y salvó solamente a Noé, que predicó una vida de rectitud, y a otras siete personas, 2 S. Pedro 2: 5.

Dios dijo a Noé lo que debía hacer y lo que haría si Noé permanecía fiel. Noé fue fiel, y Dios cumplió su promesa. Un diluvio universal destruyó la tierra, pero Noé y su familia se salvaron. Bajo las aguas del diluvio hubo caos en la tierra, y muchos recursos naturales quedaron sepultados. Hoy, muchos de esos recursos salen a la luz. El yeso es uno de ellos.

Aunque no te des cuenta, dependemos mucho del yeso. El dentífrico contiene yeso. También se usa para hacer cerillos; en moldes para mangos plateados de cuchillos, tenedores y cucharas; en yeso para entablillar; para hacer platos, tazones, tazas y demás vajilla; y en los moldes que usan los dentistas para sus dentaduras. Muchas de las casas en que vivimos tienen muros de tablaroca, de una u otra forma. La tablaroca o placa de yeso laminado es el elemento más lucrativo y amplio del comercio de yeso, que consume más de 30 millones de toneladas al año en Estados Unidos. También se encuentra yeso por todo Canadá; casi todo el yeso de Nueva Escocia se exporta a Estados Unidos.

Los antiguos asirios, egipcios y griegos usaban yeso. Los asirios lo usaban en sus escritos cuneiformes, y los egipcios para hacer vasijas, cajas y esculturas. También se usaba para construir las pirámides familiares. La palabra griega para esta sustancia es gypsos, que significa «tiza». El yeso en su estado naturales blanco y poroso. Es suave y fácilmente se maltrata. El yeso es el único producto que se puede suavizar con agua y luego, cuando ha secado, recupera su forma dura original. Por eso es tan buen material para enyesar en caso de fractura: seca con rapidez y endurece.

Dios tiene un plan para todo lo que hace, y nos da la sabiduría para saber cómo usar los recursos naturales que ha provisto. Agradece hoy a Dios por su anticipación en favor tuyo. Es un Dios de amor; también dale las gracias por eso.