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Respeto

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Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Génesis 2:21, 22

El ambiente de los concursos de belleza no parece apropiado para unacristiana, pero el 29 de octubre de 2017 en uno de estos concursos hubo algo digno de reconocimiento. Las participantes del concurso Miss Perú no dijeron las medidas de su cuerpo, como se acostumbra en tales ocasiones, sino que ofrecieron las estadísticas de la violencia contra las mujeres en su país.

Una de ellas dijo que en Perú muere una niña cada diez minutos a causa de la explotación sexual. Otra dijo que más del 70 por ciento de las mujeres en el país son víctimas de acoso callejero. Y así, todas expusieron las cifras del maltrato a la mujer. El frívolo programa se convirtió en un escenario de denuncia y protesta.

Ante el feminicidio me pregunto: ¿Por qué atentar contra lo más bello de la creación? ¿Por qué atentar contra el ser que mejor reproduce el amor de Dios? ¿Por qué atentar contra la persona más útil y versátil en la tierra? ¿Por qué atentar contra la persona que tiene mejor intuición y memoria? ¿Por qué atentar contra la persona que de sus entrañas concibe y nutre a nuestros hijos?

Atentar contra la mujer no solo es criminal, es también absurdo.

Entre nosotros, la violencia y el menosprecio contra la mujer no debería existir, pues Dios creó a la mujer como compañera del hombre. La creó de una costilla, muy cerca del corazón, protegida por los brazos. Así deberían vivir nuestras madres, novias y esposas, nuestras amigas y nuestras hijas.

El dominio del varón sobre la mujer es un lastre que arrastramos desde que somos pecadores. No somos tan civilizados como creemos. El feminicidio sigue enlutando y avergonzando a la humanidad. De acuerdo con el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG) de las Naciones Unidas, en 2014, en 25 países de la región, 2.089 mujeres fueron víctimas de feminicidio.

Por eso, es digno de aplauso lo que ocurrió en el concurso de Miss Perú. Seamos los más fervientes defensores de la mujer.