Regresar

El precio

Matutina para Android

Play/Pause Stop
Por gracia sois salvos. Efesios 2:8.

Una noche de insomnios y desvelo

un ángel vino a mí, serenamente,

y yo con imprudencia, irreverente,

le pregunté cómo ganar el cielo.

 

Me dijo: Si te aferras al Modelo,

mil puntos necesitas solamente.

Le dije: Soy devoto, soy ferviente,

y vivo mi creencia con gran celo.

 

Un punto te daré; no te emociones

-decía, observándome muy fijo.

- ¿Y qué de mis fervientes oraciones?

 

El ángel suspiró, y así me dijo:

Más vale que no te hagas ilusiones,

Dios ve solo la lista de su Hijo.

 

Dios nos salva no por méritos nuestros sino por Jesús. Es él quien tiene los méritos. Es Jesús quien realiza la salvación. El Modelo de santidad es él, pero nosotros no podemos alcanzar su pureza. Por eso el poema contiene la frase: “Si te aferras al Modelo".

No tenemos méritos, pero Jesús sí. Para entrar en el cielo hay que aferrarse Jesús. Él tiene entrada libre y con honores; nadie más de este lado de las puertas del cielo tiene acceso a la gloria. Los seres humanos fuimos destituidos de la gloria de Dios, y por ello somos excluidos del cielo. Ningún esfuerzo nuestro logra mejorar nuestra situación ante Dios. Solo Jesús puede salvarnos. No somos salvos por imitación sino por gracia. No somos salvos por merecimientos sino por gracia. No somos salvos por obras ni por fe, sino por gracia.