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Testificación

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Y el rey dijo: ¿El joven Absalón está bien? Y Ahimaas respondió: Vi yo un gran alboroto cuando envió Joab al siervo del rey ya mi tu siervo; mas no sé qué era. 2 Samuel 18:29.

Ahimaas era un corredor de grandes distancias. Lo demostró cuando corrió para darle a David la noticia de que su ejército había derrotado al de su hijo Absalón, y que este había muerto. Absalón se había rebelado contra su padre, y David tuvo que enfrentarlo.

El capitán Joab no quería que Ahimaas llevara el mensaje, porque era una noticia triste para el rey. Su hijo había muerto en batalla. Prefirió enviar a un extranjero que pertenecía a una estirpe de corredores: a un etíope. Hasta hoy los etíopes son grandes campeones de las carreras de fondo.

Ahimaas quiso correr de todos modos, y el capitán Joab se lo permitió. El etíope le llevaba ventaja, pues salió primero de los vados del Jordán donde había sido la batalla. Debían correr hasta Mahanaim, donde David tenía su campamento, pero al llegar a los llanos, Ahimaas alcanzó al africano y se adelantó.

Esa carrera a campo traviesa debió ser un espectáculo. Etiopía ya tenía renombre por sus corredores de fondo, pero su representante fue rebasado por un hebreo. Al rato, Ahimaas divisó el campamento de David, y apretó el paso. El centinela lo vio y dijo: “Me parece el correr del primero como el correr de Ahimaas hijo de Sadoc”. Así que Ahimaas era un corredor famoso. Su estilo era conocido. También tenía buen testimonio, pues el rey dijo de él: “Ese es hombre de bien, y viene con buenas nuevas” (2 Sam. 18:27).

Ahimaas llegó jadeante ante el centinela y luego ante el rey. Pero solo dijo que había visto un alboroto. David le dijo que se pusiera a un lado. Al raro llegó el etíope, y este dio la buena y la mala noticia. David había vencido, pero su hijo estaba muerto (2 Sam. 18:19-32).

Hay muchos jóvenes adventistas que son como Ahimaas. Conocen la noticia de la victoria de Cristo y de la derrota de Satanás, y corren como si fueran a dar la noticia, pero no dicen nada. Sé tú un corredor de Cristo que lleve a la gente el mensaje del evangelio y lo entregue.