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Honestidad

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El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. Lucas 16:10.

En Montemorelos, Nuevo León, se produce la mejor naranja de México.

Nuestra Universidad tiene terrenos donde se cultiva este cítrico. Aún recuerdo aquellos desayunos acompañados de jugo de naranja recién exprimido.

La Universidad acostumbraba vender el producto antes de cosecharlo. Desde mi ventana en el dormitorio de varones veía los árboles cargados del rico fruto, pero los estudiantes no debíamos tocarlo, no era nuestro.

 Una noche, un amigo decidió ir a robar naranjas para surtir su despensa. Cuando se perdiera el desayuno por no levantarse temprano, tendría de qué alimentarse, por lo menos con vitamina C.

Llevó una bolsa resistente y se internó en el huerto. Cuando su bolsa estuvo llena, mi amigo comenzó a caminar de regreso hacia el dormitorio, pero de pronto se detuvo. Había visto a dos vigilantes a un lado de la puerta trasera, por donde pensaba entrar sin ser visto.

Mi amigo bajó la bolsa, se agachó, y esperó a que los vigilantes se fueran. Pasaron cinco minutos, diez minutos, quince minutos, y los vigilantes no se movían. De pronto las nubes que cubrían a la luna se dispersaron, y mi amigo los vio mejor. Tenían uniforme, y seguían de pie, cuidando la puerta. Cansado de esperar, mi amigo dejó la bolsa y comenzó a caminar; tenía frío y sueño, al otro día debía levantarse a las 5:30, cuando sonara la música que nos despertaba.

Decidido, caminó hacia los vigilantes. Ya estaba cerca, esperaba que se movieran y fueran hacia él. Estaba preparando una explicación del porqué andaba fuera del dormitorio a esas horas, ¡cuando advirtió que los vigilantes eran dos cilindros de gas que alimentaban el calentador del agua! Entró y se apresuró hacia su cuarto. Cuando me contó su aventura nos reímos bastante. Eso le pasó por tomar lo ajeno. “Huye el impío sin que nadie lo persiga” (Prov. 28:1), dice el sabio.

Podríamos decir que robar veinte naranjas no significa nada, que juzgar eso sería un acto demasiado escrupuloso, pero el Juez ha dicho: “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto” (Luc. 16:10).