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Creatividad

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Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creo; varón y hembra los creó. Génesis 1:27.

Uno de mis condiscípulos en la universidad es ahora un cineasta cristiano. Produce y actúa. Su nombre es Rey Cantú.

Recuerdo cuando Rey se iniciaba en la actuación en la década de 1980, en la Universidad de Montemorelos. Una vez lo acompañé a la sala de actividades espirituales y sociales del dormitorio de señoritas para representar una comedia de su autoría. También recuerdo los nombres de algunos de sus actores de aquel tiempo: Francisco Martínez De la Rosa, estudiante de Teología, y Pepe Licona, estudiante de Administración y Contaduría Pública, quien componía música.

Durante 26 años, Rey Cantú ha estado produciendo películas con fines evangelizadores, pues estudió Teología. Algunas de sus películas abordan temas fuertes, pues retrata la realidad de principios del siglo XXI en la frontera sur de los Estados Unidos y en el norte de México. “Soldados de Dios” es una serie en la que Rey propone una nueva forma de vivir: vivir con Dios.

El arte es un medio por el que se puede predicar el evangelio. Así se predicaba en la Edad Media, cuando la mayor parte de la gente era analfabeta. Las iglesias tenían murales de contenido bíblico, el pueblo los veía y aprendía. Hoy la gente no es analfabeta, pero pareciera serlo, porque en gran parte de América ya no se ve a la gente yendo y viniendo por la calle con un libro en la mano, o leyendo en un parque; ahora se sumergen en un teléfono.

Durante una entrevista en el programa televisivo “Despierta Valle" en febrero de 2017, Rey Cantú comentó que ha intentado introducir su cine con mensaje en el mercado, pero no ha tenido aceptación. Sin embargo, no ha arriado la bandera de la fe; al contrario, sigue produciendo películas de contenido cristiano porque, según sus palabras, eso es lo que el pueblo necesita: valores”. Rey Cantú es creativo y audaz. Utiliza los talentos que Dios le concedió para compartir a Cristo.

Tú también tienes talentos con los que puedes compartir tu esperanza con el mundo. Sé creativo como el Dios que te creó, y ponte a trabajar.