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Mujer de buenas obras

Matutina para Android

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No tiene temor de la nieve por su familia, porque toda su familia está vestida de ropas dobles. Ella se hace tapices; de lino fino y púrpura es su vestido. Proverbios 31:21, 22.

MUJER VIRTUOSA

La mujer virtuosa prepara con antelación las ropas para ella y para su familia. No espera hasta el último momento para hacer esta preparación. Sabe comprar las vestimentas adecuadas, a buen precio y en el tiempo preciso.

El mejor momento para comprar la ropa de invierno es cuando la estación está terminando. Entonces los precios bajan, porque los comerciantes quieren darle lugar a la mercancía de primavera. Cuando comienza el invierno, todo lo que es novedoso y a la última moda estará a un precio alto, pues los vendedores saben que es cuando más queremos llevar esa ropa. No tenemos que vestir aquello que es popular sino lo que podemos comprar dentro de nuestro presupuesto, y que sea decoroso y de buen gusto.

Lo mismo sucederá con la ropa de verano: hay que comprarla en otoño, cuando esté a mitad de precio, porque los mercaderes necesitan el espacio para la ropa de invierno. Nuestros adolescentes y jóvenes querrán vestir a la última moda, pero si les explicamos con palabras cálidas y amorosas que disponemos de un presupuesto limitado, ellos entenderán y lo aceptarán.

Enseñémosles con el ejemplo a vestir con sencillez y buen gusto. Será muy satisfactorio que sus ropas estén pulcras y planchadas. En vez de procurar una gran variedad de estilos, elijamos pocas cosas pero de buena calidad. Ha de ser ropa modesta, que cubra adecuadamente las formas y el cuerpo Respecto a nuestras hijas, ellas tienden a ser influenciadas por el mundo; por eso, démosles ejemplo vistiendo con decoro y buen gusto. Así, estarán a salvo de la corrupción en este aspecto.

En lo que concierne a la vestimenta en la casa de Dios, vistamos con pudor, pues nos presentamos ante la presencia del Rey celestial.

 

. Antes de elegir la ropa, oremos por nosotras y por nuestros hijos. Pidamos al Señor sabiduría para tomar las mejores decisiones. Así honraremos a nuestro Dios, quien desea que cuidemos y protejamos nuestro cuerpo, el templo del Espíritu Santo. -AC