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Ve y cásate con una prostituta, de modo que algunos de los hijos de ella sean concebidos en prostitución... Así que Oseas se casó con Gomer, hija de Diblaim. Oseas 1:2, 3 (NTV).

GOMER

El nombre "Gomer” significa “completa”. Interesante nombre para una mujer que parece no sentirse ni completa ni satisfecha con su matrimonio ni consigo misma. La Biblia no nos cuenta demasiado sobre este personaje misterioso. Solo sabemos que Oseas, al recibir la orden divina de casarse con una prostituta, elige a Gomer.

Pronto Gomer cumplirá lo que se esperaba de ella: rompe sus votos matrimoniales, es infiel a su esposo y concibe un hijo de otro hombre. Oseas debe ir en su búsqueda y comprarla de vuelta para recuperar su matrimonio.

Al pensar en la historia de Gomer siento una gran pena. Esta niña a quien sus padres pusieron por nombre "completa” tendría que haber sido una mujer feliz, sin embargo, en algún momento perdió el respeto por sí misma y la capacidad de sentirse completa.

Quizás a primera vista nos resulte difícil identificarnos con la historia de la infiel Gomer. Sin embargo, al leer la Biblia, nos encontramos con las palabras frustrantes de Pablo, que quiere ser fiel a Dios pero no lo consigue: “De hecho, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero... ¡Soy un pobre miserable! ¿Quién me librará de este cuerpo mortal? ¡Gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor! (Romanos 7:19-25, NBD).

La historia de Gomer es una metáfora no solo del pueblo de Israel sino de la condición humana. Es la historia de hombres y mujeres que queremos ser completos”, hacer lo bueno, ser fieles, pero fracasamos una y otra vez Sin embargo, hay alguien que compró nuestra salvación. Así como Oseas fue a comprar a Gomer, para traerla de regreso a casa y amarla como su esposa, Jesús compró nuestra vida por medio de la suya. Dio todo lo que tenía para asegurarse de llevarnos de regreso a casa.

Es mi oración que vivas este día con la seguridad de que alguien te ha creado y te ha comprado con su propia vida, para que vivas en plenitud: ese Dios que te llama a ser feliz y completa en él. -AP