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Consagración

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Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Mateo 28:20.

BLANDINA

A lo largo de la historia, muchas mujeres han dado la vida por su Salvador. Una de ellas fue Blandina, una mujer valiente que vivió en tiempos de las persecuciones romanas.

En el año 177, el emperador Marco Aurelio gobernaba en Roma; y en Lyon, Francia, Blandina fue apresada por servir a Cristo y fue suspendida de un poste sobre un estrado. La comunidad de cristianos se conmovió por su testimonio. Menuda y frágil, Blandina era el símbolo del valor, y ninguna bestia la tocó.

Se celebraban unas fiestas que duraron varios días, como las ferias actuales. Había concursos de elocuencia en griego y en latín, pero los combates de gladiadores fueron sustituidos por los suplicios de los cristianos, echados a la arena de dos en dos. Blandina y Póntico, un muchacho consagrado y valiente, fueron reservados para el último día. Ellos habían sido testigos de todas las pruebas por las que habían pasado sus hermanos y hermanas en el martirio, pero nada pudo hacer tambalear su fe.

Póntico murió en la tortura, y solo quedó Blandina. Ella misma se puso en manos del verdugo: primero la azotaron hasta desgarrarle la espalda. Luego la expusieron a las fieras y estas se limitaron a mordisquearla. Después pasó por la silla de fuego. Por último, la metieron en una red, para que un coro enfurecido la embistiera, Blandina proseguía la conversación con Aquel que su corazón había elegido. Aburridos los verdugos, acabaron por degollarla. Y los paganos, decían: “Nunca hemos visto en nuestra tierra sufrir tanto a una mujer”.

Lejos de sofocar la nueva religión, lo que logró la persecución de 177 fue propagarla en Francia y más allá de sus fronteras.

Dios capacita a los mártires para que sean fieles, los fortalece y los hace prevalecer sobre el dolor, el temor y los demonios. Procuremos esa fe. Pronto la vamos a necesitar, pues se avecina la persecución final, cuando se cumplirá la profecía de Daniel, quien escribió: “Será tiempo de angustia, cual nunca fue". Lo bueno es que también dice: “Pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo” (Daniel 12:1). -LC

*http://www.primeroscristianos.com/index.php/quien-era/item/749-sabes-quien-era-santa-blandina-una-delos-martires-de-lyon/749-sabes-quien-era-santa-blandina-una-de-los-martires-de-lyon.