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Servicio abnegado

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El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir. Mateo 20:28.

LOTTIE MOON

Lottie nació el 12 de diciembre de 1840 en Albemarle County, Virginia con el nombre de Charlotte Diggs Moon. Aunque fue criada en un hogar cristiano, Lottie rechazó a Cristo hasta su primer año de la universidad. En diciembre, 1858, dedicó su vida a Cristo y fue bautizada en la Primera Iglesia Bautista de Charlottesville, Virginia.

Lottie asistió al Albermarle Female Institute, el complemento femenino de la Universidad de Virginia. En 1861 fue una de las primeras mujeres en el sur de los Estados Unidos en recibir una maestría.

Durante la Guerra Civil, Lottie consiguió empleo cerca de su hogar, pero más tarde enseñó en escuelas en Kentucky, Georgia y Virginia. La hermana de Lottie, Edmonia Moon, fue nombrada misionera a Tengchow, China en 1872. Al año siguiente Lottie fue nombrada también y se juntó con su hermana.

Lottie sirvió por 39 años como misionera, principalmente en la provincia de Shantung, en China. Enseñó en una escuela para niñas y frecuentemente viajó al interior de China para compartir las buenas nuevas a mujeres y niñas.

Muy a menudo Lottie escribió cartas a los Estados Unidos en las cuales detalló la cultura china, la vida misionera y las grandes necesidades físicas y espirituales de los chinos. También desafió a los bautistas del sur a ir como misioneros a la China o a ofrendar para enviar a otros en su lugar. En 1888, las mujeres bautistas del sur organizaron y levantaron una ofrenda de 3.315 dólares para enviar a tres nuevos obreros a China.

Al final, Lottie amo a los chinos más que a la vida misma. Lo demostró dando su propia comida a sus vecinos hambrientos. Murió de inanición, a bordo de un barco en el puerto de Köbe, el 24 de diciembre de 1912. Tenía 72 años de edad.

Este ejemplo de abnegación permanece como una llamada persistente a servir al necesitado. Sirve hoy y agradarás a Jesús, quien resumió su misión en estas palabras: “El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir” (Mateo 20:28). -LC