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Madre de miles de niños

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Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. Lucas 18:16.

AMY CARMICHAEL

Nuestros niños están creciendo en una era de confusión: confusión política y social, sexual y espiritual. Hoy, todos los grandes valores morales son cuestionados, aun los valores bíblicos; y sin valores morales, el abuso prolifera. Hay que proteger a los niños, como lo hizo Amy Carmichael.*

Amy comenzó su labor misionera en 1896, y sirvió durante 55 años, hasta su muerte. Dedicó su vida a la Comunidad Dohnavur, un centro de entrenamiento y sanidad, y nunca tomó vacaciones.

A los 24 años, Amy partió como misionera a Japón, donde duró poco debido a una enfermedad. Se le sugirió trasladarse a un clima más benigno, como el de la India, adonde llegó a los 29 años para nunca irse. En 1900 se mudó a Dohnavur. Allí supo del tráfico de niños, por quienes lucharía incansablemente el resto de su vida.

En la India se solía dedicar niños al templo, principalmente niñas; este contrato impediría un casamiento común. La niña pertenecía a los dioses, y se volvía propiedad de los sacerdotes. Se le vestía como una novia, en representación de una boda, pero con el ídolo en lugar del novio. La mayoría de las veces, las niñas terminaban dedicadas a la prostitución para ganar dinero para sus amos, los sacerdotes. Amy se opuso a esto. Su tarea obtuvo frutos, pues las leyes cambiaron y esta terrible práctica cesó. En 1931, Amy sufrió una caída que la dejó en cama durante los últimos veinte años de su vida, pero aprovechó el tiempo para escribir poemas y libros que dieron la vuelta al mundo.

Amy fundó orfanatos para niños y niñas que crecieron amando a Jesús. Entendió las palabras de Jesús, quien reprendió a quienes querían impedir que los niños se acercaran a él.

Estas palabras de Amy resumen su ministerio: “Si no tengo misericordia, así como mi Señor tuvo misericordia de mí, entonces no conozco nada del amor del Calvario. Si ambiciono algún lugar en la tierra distinto al suelo polvoriento en la base de la cruz, entonces no conozco nada del amor del Calvario”.*

Que en este día el espíritu abnegado y generoso de Amy Carmichael sea también tu espíritu, y puedas hacer algo bueno por los niños, por los tuyos y por los ajenos. Todos pertenecen a Jesús. -LC

*http://www.elviajedeunamujer.com/2012/02/amy-carmichael-misionera-en-india.html#.WVqB-IqQxBw.