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Resiliencia

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No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. 2 Corintios 4:18.

AMY CARMICHAEL

Amy Carmichael nació en Irlanda en 1867. En su juventud fue llamada por Dios para ir a la India, donde estableció un orfanato para alojar niños maltratados y abandonados. Trabajó allí 56 años. Nunca tomó vacaciones. A pesar de que sufría de una enfermedad neurológica que le causaba dolor y debilidad en todo el cuerpo, no desatendía a los niños que rescataba.

Amy fundó una organización conocida como “Dohnaveur Fellowship", ubicada en Tamil Nadu. Este lugar llegó a ser un refugio para más de mil niños desvalidos. Amy se vestía como ellos y se pintaba la piel con café. Con frecuencia caminaba largas distancias bajo el sol, por senderos polvorientos, para salvar a un solo niño del sufrimiento.

Amy fue una magnífica poetisa y escritora de 35 libros muy afamados. El dolor que experimentaba la motivó a escribir un poema del que traduje y adapté algunas líneas:

Nuestro Padre celestial sabe lo que nos conviene más,/ ¿por qué entonces quejarnos del dolor? Añoramos el sol, pero necesitamos lluvia también./ Para que los árboles crezcan fuertes, deben resistir las tormentas./ El afilado corte del cincel da forma y belleza al diamante./ El Señor no manda placeres cuando el alma necesita dolor./  Cuando estemos afligidos y todo parezca empañado,/sabremos que Dios está trabajando en nuestro corazón/para fortalecer nuestro espíritu.*

Hay veces que el corazón parece quebrantarse ante el dolor, y de lo profundo de nuestra alma surge la pregunta: "¿Por qué a mí, Señor?” Las palabras que Amy Carmichael escribió en medio de su intenso dolor son un regalo de Dios para levantar el ánimo de quienes estemos enfrentando pruebas o sufriendo enfermedades crónicas o incurables. Amy murió en 1951, a los 83 años de edad.

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. Porque yo Jehová, Dios tuyo, el santo de Israel, soy tu Salvador” (Isaías 43:2, 3). -RC

* Mountain Breezes, Collected Poems by Amy Carmichael, CLC Publications, 1999. 266