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Gota de mirra

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Llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros. Mateo 1:23.

ZILPA

Me llaman la atención los nombres y su significado. Cuando era niña no me gustaba mi nombre. Lo comparaba con los de mis amigas, quienes tenían nombres que a mí me parecían más bonitos, pero cuando entendí el significado de mi nombre, comenzó a agradarme.

Hay una ciencia que se dedica al estudio de los nombres. “La onomástica en general, y más específicamente la antroponimia o estudio de los nombres propios de la persona...es una rama de la lexicología que estudia los nombres propios con sus orígenes y significados..." (Wikipedia).

Desde la creación, los nombres revelan características de las personas que los poseen. Algunos remarcan características negativas y otras características positivas. Por ejemplo, Adán significa hombre y a la vez “que es de la tierra"; Eva, de quien desciende toda la humanidad, significa madre de todos los vivientes; Daniel significa Dios es mi juez, y basta leer su historia para darnos cuenta de lo acertado de este nombre para el profeta, y así muchos más.

El nombre de Zilpa revela su carácter. Ella era sierva de Lea, la hija de Labán y primera esposa de Jacob. Algunos historiadores dicen que Lea y Zilpa eran medio hermanas. Según la costumbre de la época, cuando una hija se casaba, se le daba una sierva que la ayudaría toda la vida, incluso en la procreación.

El nombre Zilpa no es común; si bien no parece muy atractivo, tiene un significado hermoso. De acuerdo a la concordancia, Zilpa significa “goteo de mirra, goteo de fragancia”.* Procuro imaginarme a esta muchacha, cuyo nombre tiene un significado tan bonito. Tal vez a cada lugar que iba su presencia era un deleite, a tal punto que cuando abandonaba el lugar su influencia permanecía.

Probablemente, en su trato con los demás Zilpa dejaba una delicada huella que acompañaba a la persona con quien había estado, como sucede con algunas fragancias que permanecen con nosotros aun cuando la persona portadora ya no está.

Como hijas de Dios, tenemos un perfume especial: el carácter cristiano. Roguemos a Dios que nos conceda su divino Espíritu con sus preciosas virtudes, para que en nuestro trato con los demás dejemos a todos impregnados con el perfume de Cristo. —AR

*James Strong, Nueva Concordanca Strong Exhaustiva (Mexicali, B.C., México: Grupo Nelson, 2002).