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Defectuoso o inmaculado

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Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él... 1 Juan 4:16, RV60.

Ayer compartí una historia sobre uno de los primeros viajes que realizamos mi esposa y yo luego de casarnos, que fue a Cancún, México. Al final de nuestro primer año de casados hicimos el segundo viaje juntos. Habíamos estado ahorrando con ahínco, a fin de poder viajar al extranjero para nuestro primer aniversario. Luego de hablar de los posibles destinos, el lugar al que más queríamos ir era España. Hicimos los planes, pedimos vacaciones en el trabajo, y compramos los boletos. Pronto llegamos a Madrid, alquilamos un auto y salimos a recorrer el país.

En la época en que hicimos ese viaje, a mi esposa le encantaban las figuras de porcelana de Lladró, que se hacen en la Comunidad de Valencia, España. Pero esas figuras coleccionables so muy caras, así que ella nunca imaginó que tendría una.

Cuando estábamos planificando nuestro viaje a España, un día alguien le dijo a mi esposa: "¿Sabes? Si vas al lugar en que hacen las figuras de Lladró, hay un pequeño negocio poco conocido donde puedes comprar figuras con algún defecto por poco dinero." ¡Mi esposa estaba emocionada ante la posibilidad de tener su propio Lladró! Quizá en esa tienda había alguno con un defecto imperceptible que pudiéramos comprar.

Cuando llegamos a Valencia, buscamos ese negocio y, efectivamente, pudimos comprar una figura ¡por veinte dólares! ¡Y además era preciosa! En el negocio la miramos una y otra vez, tratando de encontrar el defecto, pero no lo encontramos. ¡Para nosotros era perfecta!

Adelantémonos veinte años en el tiempo. Hoy busqué el valor de la misma versión inmaculada del Lladró que compramos, ¡y me impresionó descubrir que se vende por 850 dólares!

Aunque somos pecadores y hemos caído ante las tentaciones de Satanás, para Dios somos valiosísimos. Cada uno de nosotros es defectuoso por el pecado, pero cuando le pedimos a Dios que nos perdone, ¡somos limpiados! ¡Agradécele a Dios hoy por su amor y perdón incondicionales!