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El corto juego de golf

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Yo les he dicho estas cosas para que en mi hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo. Juan 16:33, NVI.

Como mencioné ayer, una vez adulto me di cuenta de que había juzgado mal el golf. Había sacado conclusiones equivocadas por la apariencia de este deporte, y eso es tremendamente injusto. Cuando me ofrecieron la oportunidad de jugar al golf por primera vez, me di cuenta del error que había cometido. No hablo del mini-golf; me refiero al golf de verdad, con la bolsa de palos de golf y todo. Un amigo había ganado un paquete gratuito de "golf para cuatro” de una emisora de radio local, así que decidimos darle una oportunidad al juego. No recuerdo mucho más que haber salido con la intención de hacer dieciocho hoyos ese día, pero tener que dejar el juego luego de quince hoyos porque nos quedamos sin pelotas de golf. Yo había comprado unas veinticinco pelotas usadas de golf esa mañana, porque me imaginé que probablemente perderíamos algunas en los bosques, en los hoyos de arena o en los obstáculos de agua. Pero las perdimos todas antes de terminar, así que tuvimos que irnos. Lo gracioso es que me divertí muchísimo.

El golf no es un deporte fácil de jugar. Por ejemplo, es muy difícil sacar la pelota de la arena, y lo más desafiante son los obstáculos de agua: pequeñas lagunas y arroyitos que parecen atraer a las pelotas de golf como imanes. Para dificultar las cosas aún más, el campo de golf está diseñado para que todo resulte aún más difícil, debido a que hay bosques a cada lado de la cancha, o zonas con pasto alto.

Satanás trabaja con denuedo para poner desafíos en nuestro camino cada día. A veces causa problemas entre amigos o miembros de la familia, o problemas en el colegio. Si alguna vez escuchas las noticias, sabes que también crea problemas entre culturas, países y religiones. Quiere hacernos batallar entre nosotros, y que nos demos por vencidos. Él es nuestro enemigo número uno. No permitamos que haga sus fechorías destructivas en nuestra vida. Como nuestro mundo es pecaminoso, tendremos problemas, así que anticípalos y confróntalos con Dios a tu lado.