Regresar

Lento pero seguro

Matutina para Android

Play/Pause Stop
La riqueza lograda de la noche a la mañana pronto desaparece; pero la que es fruto del arduo trabajo aumenta con el tiempo. Proverbios 13:11, NTV.

Hace algunos años, mi familia y yo decidimos ir a Las Vegas, Nevada. Al principio esa idea no me pareció muy atractiva, pero luego nos dijeron que Las Vegas había cambiado mucho, y que se había vuelto muy interesante para familias, y decidimos darle una oportunidad. Encontramos fechas que se ajustaban bien al calendario de todos, buscamos los boletos más baratos que pudiéramos encontrar y un lugar donde hospedarnos. Pronto llegó el día, y nos dirigimos a Las Vegas.

Las Vegas bastante famosa, aunque no por algo positivo sino más bien negativo. Seguramente habrás oído hablar de sus casinos y juegos de azar. La gente va a Las Vegas de todas partes del mundo para gastar millones de dólares en los casinos con la esperanza de tener suerte y hacerce rica. Mientras tanto, los casinos obtienen ganancias de esas personas que gastan millones esperando la suerte. Tristemente, el dinero a menudo proviene de personas que no deberían darse el lujo de perder dinero.

Algo bonito de Las Vegas es que sus hoteles son réplicas de lugares famosos. Había una pequeña réplica de la Torre Eiffel, de Francia, de los canales de Venecia, de Italia, e incluso una pequeña ciudad de Nueva York. Por supuesto, la copia nunca es lo mismo que el original, pero algunos hoteles eran excelentes réplicas de los originales. Aprendí dos lecciones en mi visita a Las Vegas. Primero, aprecié el gran esfuerzo de estos hoteles por imitar originales. Como cristianos, hemos de imitar a Jesús; ese es el significado de la palabra cristiano. Somos seguidores de Cristo e intentamos imitar la manera en que él vivió. En segundo lugar, había muchas personas procurando hacerse ricas rápidamente. ¿Sabías que la Biblia nos advierte sobre el peligro de querer hacer ganancias rápidamente? Nuestro texto bíblico de hoy no puede decirlo más claro: el dinero que llega rápido tiende a irse rápido también. Cuando lo vamos ahorrando con esfuerzo, poco a poco, somos más cuidadosos con él, y nos cuesta más decidir gastarlo, mucho menos en juegos de azar.