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Cabezas que hablan

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Busqué al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores. Salmo 34:4, NVI.

Cuando nació mi hijo menor, el mayor tenía dos años y medio. Mi esposa pudo tomarse una licencia de tres meses por maternidad, así que decidimos hacer un viaje familiar por carretera a Dakota del Sur, antes de que ella tuviera que volver a trabajar.

Nuestro primer destino fue el Parque Nacional Badlands. La segunda parada fue el Monte Rushmore, una enorme escultura de piedra labrada en la ladera de una montaña. La escultura muestra las cabezas de cuatro presidentes de los Estados Unidos: George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln. ¡Cada cabeza mide casi 20 metros [60 pies] de alto! Llegamos allí unas pocas horas antes de la puesta del sol porque había leído que hacían algo especial después del atardecer. Eso nos dio tiempo para sacar algunas fotografías y caminar por el Sendero Presidencial que lleva a los turistas hasta debajo de los rostros, para observar las esculturas en primer plano.

Al acercarse la tardecita, nos dirigimos al auditorio al aire libre para el programa. Finalmente, salió un guardabosques y habló durante algunos minutos; luego miramos un video acerca de los Estados Unidos. Al final, unas luces poderosas alumbraron las cuatro cabezas y alguien interpretó el himno nacional estadounidense: “The Star Spangled Banner" [La bandera tachonada de estrellas]. En ese momento, mi hijo mayor comenzó a llorar de miedo. Como tenía dos años, apenas pudo pronunciar unas cuantas palabras para ayudarnos a comprender por qué estaba asustado. Él dijo: “¡Esas cabezas gigantes están cantando!” Mi esposa y yo nos reímos, y por supuesto intentamos consolarlo y decirle que no eran las cabezas gigantes las que estaban cantando, sino que se trataba de una grabación.

El miedo nos bloquea. Todos vamos por la vida teniendo miedo a ciertas cosas. No hay nadie que no le tenga miedo a nada. Lo bueno es que no tenemos que enfrentar solos nuestros miedos, porque si buscamos a Dios, él nos ayudará a superarlos. ¡Confía en él hoy!