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Cosas de gran valor

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También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que, habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró. Mateo 13:45, 46, RV60.

De niño, yo era muy inquieto. Aunque lloviera o nevara, siempre quería estar afuera. O estaba trepado a un árbol o explorando los bosques o andando en bicicleta. Una vez vi un juguete que me gustaba en la tienda, pero no tenía dinero para comprarlo, así que comencé a pensar en formas de obtener un poco de dinero. Mientras jugaba en el patio encontré una piedra muy bonita, y decidí venderla. Me puse a buscar otras cosas que se vieran valiosas y que pudiera vender. Encontré algunas flores, una botella vieja, y lo que pensé que era una rama muy vistosa. Puse un cartel de “se vende” en una mesita y me senté junto al camino durante media hora por lo menos, para vender mis cosas.

Ni una sola persona se detuvo. Yo estaba decidido a vender algo, así que limpié la mesa y pensé por un momento: Tiene que haber algo de valor que pueda vender. Entonces se me ocurrió una idea brillante. Decidí que trataría de vender nuestra casa. Volví adentro y busqué una hoja de papel para hacer un nuevo cartel. Tomé un poco de cinta, volví afuera, a mi mesita, y puse el nuevo cartel que decía: “Casa a la venta: $10”. Estaba seguro de que ahora vendrían algunos compradores. Después de todo, estaba vendiendo una casa valiosa por solo diez dólares. Me senté allí otra media hora y, nuevamente, ni una sola persona se detuvo para comprar mi casa. Me sentí decepcionado, pero solo por unos cinco segundos. Finalmente guardé la mesita y me fui a jugar a otra cosa.

A veces pensamos que ciertas cosas tienen mucho valor, pero para otros no es así. Estoy seguro de que mi casa tenía valor, pero no comprendía su verdadero valor, ya que estaba intentando venderla por diez dólares. A veces no nos damos cuenta de cuán valiosas son algunas cosas, y no las apreciamos. Lo más valioso que podemos llegar a tener es nuestra relación con Dios. ¡Atesora el tiempo que pasas con él cada día!