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La gran aventura en el océano

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-Dichosos más bien- contestó Jesús- los que oyen la palabra de Dios y la obedecen. Lucas 11:28, NVI.

Hasta ahora, he tenido el privilegio de participar en tres excursiones para observar ballenas. La primera vez fue en la bahía de Monterrey, en California; la segunda vez fue en Oahu, Hawái; y la tercera vez fue en el estrecho de Puget, en Washington. Sin embargo, participar de una excursión para observar ballenas no garantiza que verás ballenas. Como son animales salvajes e impredecibles, no aparecen en cierto horario, ni se quedan en el mismo lugar por mucho tiempo. ¡El océano no es un acuario! Tienes que ser afortunado para estar en el momento indicado en el lugar indicado para poder mirarlas bien en su ambiente natural.

Aunque durante nuestra excursión en Washington fue emocionante ver un montón de orcas, la de Monterrey fue la excursión de observación de ballenas más exitosa en la que he estado. Justo al salir hacia el océano en una pequeña embarcación, encontramos un grupo de delfines nadando a unos pocos metros de nuestro bote. Una vez que nos alejamos lo suficiente, divisamos un grupo de ballenas jorobadas (yubartas). En varias ocasiones, las ballenas salían a la superficie ¡a tres o cuatro metros de nuestro bote! Luego, hacia el final del recorrido, el capitán descubrió una gigantesca ballena azul nadando ¡casi debajo de nosotros! Durante toda la vuelta, el capitán no dejaba de repetir que en diez años de excursiones nunca había visto tantos delfines y ballenas como en ese viaje.

Esa experiencia me hizo recordar la historia de Jonás, y cómo pasó tres días en el vientre de un gran pez. En esa historia, Dios llama, pero Jonás corre en sentido contrario al llamado de Dios. Todos podemos ser obstinados de vez en cuando, e insistir en hacer lo que queremos; pero el camino de Dios es siempre el mejor. A veces quizá no entendamos el plan de Dios, pero debemos confiar en él y obedecerlo. Jonás finalmente entendió eso. Ojalá que nosotros también podamos entenderlo, ¡para no tener que pasar por lo que él pasó!