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El encantador de monos

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¡Solo tú eres el Señor! Tú has hecho los cielos, y los cielos de los cielos con todas sus estrellas. Tú le das vida a todo lo creado: la tierra y el mar con todo lo que hay en ellos. ¡Por eso te adoran los ejércitos del cielo! Nehemías 9:6, NVI.

Mi esposa y yo decidimos llevar a nuestro hijo de un año y medio a su primer viaje al hermoso país centroamericano de Costa Rica. Para entonces, las tirolesas (ziplines) eran algo bastante desconocido en los Estados Unidos, y decidimos intentarlo. Tuvimos que ponernos arneses y seguir todos los protocolos de seguridad, pero cuando estuvimos listos, comenzamos el recorrido. Nos tiramos por doce tirolesas diferentes ubicadas en lo alto de los árboles. Aunque nuestro hijo solo tenía un año y medio, él también pudo subir. La única diferencia era que su arnés estaba enganchado al cable y también al guía.

Como la tirolesa nos llevaba desde una plataforma en la copa de un árbol a otra, había mucho para ver entre el follaje del bosque tropical. Vimos aves, monos, insectos, reptiles, y todo tipo de vida vegetal. Cuando terminamos el recorrido, llegamos a un pequeño comedor al aire libre donde se podía descansar y comer o beber algo luego de la aventura. Mientras estábamos allí, pensando en la aventura que acabábamos de experimentar, un pequeño mono salió de la nada y se puso a jugar con nuestro hijo Leo. Saltaba de aquí para allá, le tiraba de los bracitos y chillaba. Nuestro hijo no estaba seguro que debía pensar de aquel animalito, pero nosotros disfrutamos al observar su interacción.

Como sabes, hay muchas personas en el mundo que creen que los seres humanos evolucionaron del mono, en el curso de millones de años. Ese es un truco que Satanás está usando para separarnos de Dios, haciéndonos creer que él no creó nada, que maquinarias vivientes increíblemente complejas se crearon a sí mismas, y que el universo explotó solo, y así se originó la vida.

Científicamente, es imposible que algo se cree a sí mismo. Y respecto a la evolución, el proceso en el que una criatura se convierte paulatinamente en otra nunca ha sido observado científicamente. No caigas en las trampas de Satanás.